{"id":927,"date":"2015-06-17T14:05:26","date_gmt":"2015-06-17T20:05:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.discurso.info\/?p=927"},"modified":"2016-12-27T14:08:48","modified_gmt":"2016-12-27T20:08:48","slug":"actitud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.discurso.info\/es\/2015\/06\/17\/actitud\/","title":{"rendered":"Actitud"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<div title=\"Page 1\">\n<p>ACTITUD<\/p>\n<p>FERNANDO CASTAN\u0303OS ZUNO y A\u0301LVARO CASO<\/p>\n<p>DEFINICIO\u0301N<br \/>\nEn la comunicacio\u0301n cotidiana, la palabra actitud se emplea muchas veces para hacer referencia a una disposicio\u0301n de a\u0301nimo que se manifiesta en una manera de estar, un modo de actuar o una forma de hablar. En consonancia con esta acepcio\u0301n, se utilizan como sino\u0301nimos parciales de ella voces que aluden a tales modalidades, como postura, talante, aire o tono. En ensayos de cierta i\u0301ndole, tambie\u0301n se usan como equivalentes restringidos palabras que remiten ma\u0301s directamente a la proclividad ani\u0301mica, como orientacio\u0301n o inclinacio\u0301n.1 En otra acepcio\u0301n comu\u0301n, actitud denota una reaccio\u0301n constante a un tipo de objetos o una respuesta generalizada ante una clase de hechos. Los sino\u0301nimos que podri\u0301amos encontrar cuando se adopta este sentido son construcciones con verbos que indican la intencio\u0301n de acercarse o alejarse, como buscar o evitar.<\/p>\n<p>1 En ma\u0301s de una ocasio\u0301n, Octavio Paz utilizo\u0301 estos equivalentes parciales de la palabra actitud para hablar de rasgos de la personalidad de otros poetas. Ver, por ejemplo, su ensayo biogra\u0301fico sobre Xavier Villaurrutia (1978).<\/p>\n<\/div>\n<div title=\"Page 2\">\n<div>\n<div>\n<p>No hay sustantivos que designen tipos especi\u0301ficos de actitudes; pero e\u0301stas tienden a agruparse, por medio de frases hechas, en funcio\u0301n de sus grados de definicio\u0301n. Se habla, por ejemplo, de actitudes claras o inciertas. Tambie\u0301n, con el mismo tipo de recursos, se suelen esbozar clasificaciones que toman en cuenta la consideracio\u0301n que tienen unos sujetos por otros, o las relaciones que entablan entre si\u0301. Se dice, en ese tenor, que una persona tiene una actitud cooperativa o dominante. De lo anterior podri\u0301a desprenderse que, generalmente, una actitud entran\u0303a una valoracio\u0301n del objeto que la suscita. No es extran\u0303o que esto se haga expli\u0301cito cuando se dice que el objeto despierta actitudes favorables o adversas; tambie\u0301n es frecuente que se califique al sujeto o a la actitud misma, que se diga que alguien es positivo o negativo, o que tiene actitudes buenas o malas.<\/p>\n<p>En el mundo acade\u0301mico se jerarquizan y complementan los rasgos de las acepciones cotidianas, de manera que se enfocan mejor feno\u0301menos determinados, como veremos ma\u0301s adelante. Pensamos que puede ser u\u0301til agrupar estos enfoques en dos grandes conjuntos, de acuerdo con los intereses y las perspectivas de las disciplinas que se han ocupado de la materia: en el primer conjunto, incluiri\u0301amos los tratamientos de la psicologi\u0301a social, la sociologi\u0301a poli\u0301tica, la demoscopia y la psicologi\u0301a laboral; en el segundo, los de la lo\u0301gica, la filosofi\u0301a del lenguaje, la lingu\u0308i\u0301stica y los estudios del discurso.<\/p>\n<p>En el campo de la psicologi\u0301a social, el te\u0301rmino actitud tiene una carga teo\u0301rica importante y se considera como un factor principal y definitorio de un conjunto de opiniones. A la vez, la actitud esta\u0301 determinada, en buena medida,<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 3\">\n<div>\n<div>\n<p>por un valor. Estas ideas se representan frecuentemente por medio de una pira\u0301mide invertida. En la parte inferior, que es la ma\u0301s pequen\u0303a, se encuentra un valor; en la parte media, un conjunto de actitudes y en la parte superior, que es la ma\u0301s extensa, un nu\u0301mero grande de opiniones. En este esquema se puede apreciar co\u0301mo de un valor se desprende una serie ma\u0301s grande de actitudes y co\u0301mo, ana\u0301logamente, una actitud genera un nu\u0301mero vasto de opiniones.<\/p>\n<p>En la sociologi\u0301a poli\u0301tica y la demoscopia, actitud es un te\u0301rmino central y tiene un significado derivado del que recibe en la psicologi\u0301a social, lo que se reconoce expli\u0301citamente en los informes de investigaciones ba\u0301sicas, cuyas metodologi\u0301as o cuyos resultados sustentan los marcos de referencia de otras investigaciones. Ma\u0301s au\u0301n, la teori\u0301a de que las opiniones son variables dependientes de las actitudes y e\u0301stas, a su vez, dependientes de los valores, ha orientado, al menos en parte, la interpretacio\u0301n de los datos en algunos de los trabajos acade\u0301micos ma\u0301s importantes de estas disciplinas.<\/p>\n<p>Sin embargo, en esos campos, la necesidad de contar con definiciones operacionales que gui\u0301en el ana\u0301lisis de informacio\u0301n cuantitativa y cualitativa, obtenida tanto a trave\u0301s de encuestas, como por medio de entrevistas abiertas o de discusiones en grupos de enfoque, ha llevado a introducir o dar preponderancia a ciertos rasgos observables que puedan diferenciar las actitudes, por un lado, de los valores, y por el otro, de las opiniones.<\/p>\n<p>El principal rasgo ha sido el de la duracio\u0301n: se considera que un valor tiene mayor permanencia que una actitud, y que e\u0301sta es menos cambiante que<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 4\">\n<div>\n<div>\n<p>las opiniones. Se piensa, por ejemplo, que un grupo social continuara\u0301 teniendo una actitud favorable al tipo de poli\u0301ticas que promueva un partido en un periodo, aunque adopte una opinio\u0301n negativa acerca de la implantacio\u0301n de una de esas poli\u0301ticas. Ana\u0301logamente, el grupo continuari\u0301a identifica\u0301ndose con los valores que suscriba el partido, aunque dejara de tener una actitud favorable a ese tipo de poli\u0301ticas.<\/p>\n<p>Ligado al rasgo de duracio\u0301n, esta\u0301 el de variabilidad contextual, que es tambie\u0301n de cara\u0301cter escalar, por lo que en relacio\u0301n con e\u0301l se pueden establecer diferencias de grado entre las opiniones, las actitudes y los valores. Que\u0301 tan favorables son las opiniones acerca de un poli\u0301tico puede depender tanto de los temas que se esta\u0301n tratando en el momento en que se expresan, como de con quie\u0301n o quie\u0301nes se compare a este poli\u0301tico. En cambio, las actitudes acerca de un partido se conservan para espectros tema\u0301ticos y rangos comparativos ma\u0301s amplios. Los valores ligados a una orientacio\u0301n poli\u0301tica tienen alcances au\u0301n mayores.<\/p>\n<p>Cabri\u0301a, quiza\u0301, resumir estas concepciones diciendo que las actitudes tienen profundidad, duracio\u0301n y alcance medios en un marco de valoracio\u0301n estratificado o jerarquizado. Adema\u0301s de tratar las actitudes de esta manera, en la psicologi\u0301a laboral se considera u\u0301til distinguir entre dos actitudes de dedicacio\u0301n: una productiva, que conduce a una distribucio\u0301n eficaz de los esfuerzos, y otra este\u0301ril, que lleva al agotamiento y no produce resultados. Reflexiones ma\u0301s elaboradas en este campo conducen a definir lo que llamari\u0301amos actitudes de segundo orden, es decir, actitudes acerca de las<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 5\">\n<div>\n<div>\n<p>actitudes. Seri\u0301a positiva la actitud de quien esta\u0301 preparado para cambiar y aprender si su manera de acercarse al trabajo no es productiva; en otras palabras, la de quien asume las dificultades como retos por superar.<\/p>\n<p>En las disciplinas en que se ha desarrollado el segundo conjunto de enfoques acade\u0301micos, se parte de una distincio\u0301n entre dos tipos de informacio\u0301n o de contenidos que son comunicados por medio de las estructuras de las palabras: la proposicio\u0301n y la actitud del hablante.<\/p>\n<p>En primer lugar, cuando un enunciado expresa una proposicio\u0301n, nos dice co\u0301mo es o que\u0301 ocurre con algo. En te\u0301rminos te\u0301cnicos, formular una proposicio\u0301n es asociar un predicado con un argumento o una serie de argumentos. Un argumento representa una entidad, concreta o abstracta, y normalmente es un nombre propio, un pronombre o una frase nominal. Un predicado representa una cualidad, una accio\u0301n o una relacio\u0301n; comu\u0301nmente involucra un verbo y puede comprender adjetivos y preposiciones. Entonces, una proposicio\u0301n es una construccio\u0301n que se puede afirmar o negar, y que se puede juzgar como cierta o falsa. Estrictamente, una proposicio\u0301n seri\u0301a verdadera si el hecho al que corresponde es como dice que es, y falsa si es de otra manera. En un discurso hacemos referencia a las proposiciones expresadas anteriormente o en otros discursos, por medio del verbo \u201cdecir\u201d acompan\u0303ado de la conjuncio\u0301n \u201cque\u201d. Asi\u0301, por ejemplo, (1) refiere una proposicio\u0301n expresada por Alberto acerca de Juan y (2) una formulada por Josefina acerca del libro y la mesa:<\/p>\n<ol>\n<li>(1) \u00a0Alberto dijo que Juan habi\u0301a venido;<\/li>\n<li>(2) \u00a0Josefina dijo que el libro estaba sobre la mesa.<\/li>\n<\/ol>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 6\">\n<div>\n<div>\n<p>En segundo lugar, un enunciado expresa una posicio\u0301n de aque\u0301l que habla respecto de la proposicio\u0301n. En (3), por ejemplo, el enunciador hace patente que considera la proposicio\u0301n de Alberto como verdadera, mientras que en (4) el hablante muestra reservas sobre la proposicio\u0301n de Josefina:<\/p>\n<ol>\n<li>(3) \u00a0Estoy seguro de que Juan habi\u0301a venido;<\/li>\n<li>(4) \u00a0No se\u0301 bien si el libro estaba sobre la mesa.<\/li>\n<\/ol>\n<p>El segundo contenido del enunciado, es decir, la actitud del o de la<\/p>\n<p>hablante, atan\u0303e a la relacio\u0301n entre e\u0301ste y la proposicio\u0301n (y lo hemos ejemplificado con la seguridad de (3) y con la duda de (4)).<\/p>\n<p>En la lo\u0301gica y la filosofi\u0301a del lenguaje, cuyas reflexiones han dado gran fuerza a la distincio\u0301n entre los dos tipos de contenidos, se subraya que dos oraciones distintas pueden expresar la misma proposicio\u0301n y que con la misma oracio\u0301n se puede expresar proposiciones distintas. El par (5) y (6) ejemplifica lo primero:<\/p>\n<ol>\n<li>(5) \u00a0El Rey Sol goberno\u0301 Francia desde 1643 hasta 1715;<\/li>\n<li>(6) \u00a0Luis XIV goberno\u0301 Francia entre 1643 y 1715.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Si imaginamos que (7) se hubiera pronunciado, tanto en 1700, como en<\/p>\n<p>1785, tendremos un buen ejemplo de lo segundo:<br \/>\n(7) El rey de Francia tiene un cara\u0301cter de\u0301bil.<br \/>\nEn las dos fechas la oracio\u0301n hubiera expresado proposiciones distintas,<\/p>\n<p>una falsa y otra verdadera, porque en 1700 \u201cel rey de Francia\u201d se referiri\u0301a a Luis XIV y en 1785, a Luis XVI.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 7\">\n<div>\n<div>\n<p>En la lo\u0301gica y en la filosofi\u0301a del lenguaje se observa tambie\u0301n que una proposicio\u0301n se puede expresar en diferentes idiomas,2 como ocurre con (8) y (9):<\/p>\n<ol>\n<li>(8) \u00a0La nieve es blanca;<\/li>\n<li>(9) \u00a0Snow is white.<\/li>\n<\/ol>\n<p>A partir de ello, se subraya que una proposicio\u0301n es una entidad abstracta<\/p>\n<p>y que es verdadera (o falsa) independientemente de quie\u0301n la exprese, en suma, que tiene un cara\u0301cter objetivo. La actitud, en cambio, es subjetiva; incluso algunos filo\u0301sofos importantes la consideran como un estado mental del hablante que depende no so\u0301lo de quie\u0301n pronuncia o escribe el enunciado, sino de cua\u0301ndo y en que\u0301 circunstancias lo hace: asi\u0301 como una persona puede estar convencida de la verdad de una proposicio\u0301n y otra puede dudar de ella, alguien ma\u0301s puede aceptarla con distintos grados de confianza en diferentes momentos3. En (10) y (11) se manifiestan distintas actitudes acerca de la misma proposicio\u0301n:<\/p>\n<p>(10) Te digo que alli\u0301 esta\u0301;<br \/>\n(11) Me parece que alli\u0301 esta\u0301.<br \/>\nEn la lingu\u0308i\u0301stica y los estudios del discurso, se concibe la actitud de<\/p>\n<p>manera similar a como se hace en la lo\u0301gica y la filosofi\u0301a del lenguaje, y en buena medida por influencia de estas disciplinas, aunque ma\u0301s indirecta que<\/p>\n<p>2 Se sen\u0303ala tambie\u0301n que la traduccio\u0301n perfecta no existe. Por ejemplo, John Lyons (1979) ha afirmado que se puede traducir todo lo que dice una oracio\u0301n o so\u0301lo lo que dice ella, pero no todo y so\u0301lo lo que dice: siempre se agrega o se suprime algo. Pero esto no demerita el punto principal aqui\u0301 sen\u0303alado, sino que lo subraya: en lo que expresan las dos formas distintas hay algo comu\u0301n. 3 Por su importancia potencial para entender las dina\u0301micas del pensamiento, se ha buscado indagar de diversas maneras la variabilidad de las actitudes acerca de una proposicio\u0301n, e inclusive aprehenderla por medio de formalizaciones simbo\u0301licas; ver, por ejemplo, Richard, 1990.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 8\">\n<div>\n<div>\n<p>directa. En esos campos, la actitud no es materia de discusio\u0301n expli\u0301cita, ni objeto de definicio\u0301n formal, pero las actitudes se examinan impli\u0301citamente al considerar el conjunto de recursos que las manifiestan, el cual se denomina \u201cmodalidad\u201d.<\/p>\n<p>En la mayori\u0301a de los enunciados, la modalidad depende primordialmente del modo sinta\u0301ctico. En espan\u0303ol, por ejemplo, con el modo indicativo tienden a expresarse aseveraciones que implican actitudes de compromiso con la verdad de la proposicio\u0301n; con el modo subjuntivo tienden a expresarse conjeturas o deseos y a describirse condiciones esperadas o hipote\u0301ticas, en otras palabras, planteamientos que implican actitudes no acerca de lo que es, sino de lo que puede ser.<\/p>\n<p>Entre los recursos modales se encuentran adverbios, como francamente o quiza\u0301, y frases adverbiales, como en verdad o tal vez. Muchas veces la modalidad depende tambie\u0301n de manera importante del significado le\u0301xico de verbos que se denominan modales, entre los que se encuentran los siguientes: creer, pensar, saber, dudar. Por supuesto, habri\u0301a que agregar decir al conjunto, asi\u0301 como otros verbos de comunicacio\u0301n. A partir de ana\u0301lisis gramaticales sobre las posiciones en las que pueden aparecer y las conjugaciones que pueden tener, se incluye entre los verbos modales otros como poder, deber, querer, tener.<\/p>\n<p>Las combinaciones entre los modos sinta\u0301cticos y los significados le\u0301xicos de los verbos modales pueden dar lugar a diferencias de modalidad sutiles, que implican, a su vez, distinciones finas entre actitudes. Por ejemplo, tanto con el<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 9\">\n<div>\n<div>\n<p>modo indicativo como con el subjuntivo se pueden exponer, con los verbos mencionados, valores de probabilidad o grados de conviccio\u0301n, como en (12) y (13):<\/p>\n<ol>\n<li>(12) \u00a0Yo se\u0301 que Rosa puede venir;<\/li>\n<li>(13) \u00a0Que yo sepa, Rosa puede venir.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Con el modo imperativo, se pueden conformar modalidades desiderativas,<\/p>\n<p>adema\u0301s de las propiamente imperativas, como en (14) y (15):<\/p>\n<ol>\n<li>(14) \u00a0\u00a1Ven pronto! Eso es lo que quiero;<\/li>\n<li>(15) \u00a0\u00a1Vengan inmediatamente! Tiene que ser.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Si comu\u0301nmente las diversas actitudes que expresan los hablantes son<\/p>\n<p>claras para los usuarios de la lengua, cabe advertir que no hay entre los expertos un acuerdo sobre la taxonomi\u0301a de las actitudes.4 Los problemas y las pole\u0301micas que hay al respecto se indicara\u0301n en la siguiente seccio\u0301n. Por ahora basta decir que no todos los autores proponen el mismo nu\u0301mero de categori\u0301as de clasificacio\u0301n, ni las mismas subdivisiones para cada una de ellas.<\/p>\n<p>HISTORIA, TEORI\u0301A Y CRI\u0301TICA<br \/>\nComo se expuso en el apartado anterior, el primer enfoque acade\u0301mico \u2014el que plantea el esquema de opiniones, actitudes y valores como predisposiciones estratificadas\u2014 se sustenta principalmente en la idea de que la actitud, como respuesta o tipo de respuestas, es relativamente constante (ve\u0301ase p.***). Esta nocio\u0301n fue esbozada en la psicologi\u0301a social, la sociologi\u0301a y la demoscopia a<\/p>\n<p>4 De hecho, no hay tampoco una taxonomi\u0301a definitiva de las modalidades.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 10\">\n<div>\n<div>\n<p>finales de los an\u0303os veinte y principios de los treinta del siglo XX en diversos textos; sin embargo, los investigadores toman como punto de partida el de Gordon Allport, en el que se enfatiza que las actitudes dirigen el comportamiento (1935). Tal idea se desglosa y complementa en las de\u0301cadas de los an\u0303os sesenta y setenta por medio de modelos estadi\u0301sticos, de los cuales el ma\u0301s influyente en su momento fue el que propusieron Martin Fishbein e Icek Ajzen (1975), para quienes expresar una opinio\u0301n era una forma de comportarse. De acuerdo con sus planteamientos, que\u0301 tan favorable o desfavorable es una actitud ante un objeto es algo que puede medirse en una escala elaborada en funcio\u0301n de dos variables tambie\u0301n cuantificables: la creencia de que el objeto posee un rasgo determinado y la valoracio\u0301n que se tiene de ese rasgo.<\/p>\n<p>El modelo de Fishbein y Ajzen delinea un espacio de las actitudes con dos dimensiones, una cognoscitiva y otra apreciativa, ambas importantes desde un punto de vista cienti\u0301fico: distinguirlas brinda bases para realizar observaciones ma\u0301s claras y reflexiones ma\u0301s rigurosas que las que se teni\u0301an antes. Sin embargo, en las u\u0301ltimas de\u0301cadas han tenido mayor difusio\u0301n modelos que no reconocen esta distincio\u0301n, pero que se consideran u\u0301tiles para tratar temas de gran intere\u0301s para la sociologi\u0301a poli\u0301tica aplicada, por lo que han recibido gran atencio\u0301n.<\/p>\n<p>Es notorio que actualmente el principal modelo en el campo de la investigacio\u0301n sea el de la pira\u0301mide invertida, descrito en la seccio\u0301n anterior, cuyo primer exponente, Daniel Yankelovich (1991), buscaba explicar el cambio como un producto de comunicaciones recibidas y de procesos \u201cinternos\u201d, propios<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 11\">\n<div>\n<div>\n<p>del sujeto individual. E\u0301l consideraba que los procesos internos estaban impulsados por una necesidad de resolver lo que Leon Festinger (1957) llamara \u201cdisonancias cognoscitivas\u201d, es decir, estaban motivados por la necesidad de modificar las ideas para que formaran sistemas armo\u0301nicos o coherentes. Sin embargo, al postular que en la base de las actitudes esta\u0301n los valores, Yankelovich asimilo\u0301 la dimensio\u0301n de las ideas y la cognicio\u0301n al campo de lo apreciativo, lo que consideramos equivocado.<\/p>\n<p>Lo que logro\u0301 Yankelovich fue sintetizar planteamientos diversos de autores distintos, de tal manera que se pudieran comunicar y recordar con relativa facilidad, por lo que su modelo piramidal resulto\u0301 de utilidad considerable.5 Es importante, sin embargo, consignar aqui\u0301 que su propo\u0301sito era poder enfocar una materia que pareci\u0301a dispersa, y que, al estipular su esquema, el autor adverti\u0301a que no deberi\u0301a atribuirse un cara\u0301cter ri\u0301gido a las relaciones entre los tres estratos de la pira\u0301mide. E\u0301l teni\u0301a claro que un cambio de valores generalmente conlleva cambios de actitudes; pero sabi\u0301a que, en ocasiones, algunas actitudes cambian sin que lo hagan otras afines al estado anterior. Entendi\u0301a tambie\u0301n que, inclusive, las modificaciones de las actitudes podri\u0301an conducir a una transformacio\u0301n de los valores.<\/p>\n<p>Desafortunadamente, sobre la posicio\u0301n prudente y, en parte, cri\u0301tica de Yankelovich, se ha impuesto la fuerza ico\u0301nica de su modelo, en la que se apoya<\/p>\n<p>5 Por ejemplo, cuando se prepara un cuestionario, el modelo obliga a seleccionar o disen\u0303ar ma\u0301s de una pregunta de opinio\u0301n para medir una misma actitud, lo que generalmente proporciona a los resultados una confiabilidad mayor que cuando se utiliza una sola pregunta como indicador de una variable.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 12\">\n<div>\n<div>\n<p>el punto de vista que confiere a la duracio\u0301n media el cara\u0301cter de rasgo definitorio de las actitudes. La precaucio\u0301n aconsejari\u0301a dejar la temporalidad de una actitud (posiblemente variable) como un dato empi\u0301rico por explicar.<\/p>\n<p>La investigacio\u0301n contempora\u0301nea se apoya generalmente en variantes del modelo de Yankelovich, que muchas veces se combina con ideas de Allport o de Fishbein y Ajzen. La herencia conjugada de estos autores se explicita muchas veces, no so\u0301lo en introducciones de informes de encuestas sobre temas diversos, sino tambie\u0301n en los ti\u0301tulos de las publicaciones que se derivan de ellas.6 Ahi\u0301 se revela la persistencia de las inconsistencias teo\u0301ricas aludidas arriba; por ejemplo, cuando se incluyen los valores en una jerarqui\u0301a cognoscitiva o las ideas en una valorativa.<\/p>\n<p>No cabri\u0301a concluir, sin embargo, que la influencia de dichas herencias sea dominante, en un sentido estricto. Muchas veces proporciona una orientacio\u0301n inicial, o queda como un sustrato impli\u0301cito que facilita la comunicacio\u0301n entre expertos; pero la manera en que se obtienen los datos de cada estudio no so\u0301lo depende de ella sino tambie\u0301n, y con cierta frecuencia en mayor medida, de procedimientos de control metodolo\u0301gico,7 como la prueba de preguntas de cuestionario en levantamientos piloto y en sesiones de grupos de enfoque. Estos procedimientos permiten mejorar, por ensayo y error, los instrumentos de<\/p>\n<p>6 Ver, por ejemplo, Vaske y Donnelly, 1999.<br \/>\n7 Al respecto, ver, por ejemplo, las investigaciones de la llamada Encuesta mundial de valores (World Values Survey), nombre de una red de investigadores sociales que, desde 1981, ha realizado cinco rondas u \u201colas\u201d de encuestas a muestras representativas de sociedades que comprenden el 90% de la poblacio\u0301n mundial (http:\/\/www.worldvaluessurvey.org\/). Entre 2010 y 2012 se condujo la sexta ola de la serie. Conside\u0301rese tambie\u0301n la investigacio\u0301n que dio origen al libro Los mexicanos de los noventa (IIS, 1996).<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 13\">\n<div>\n<div>\n<p>medicio\u0301n imperfectos debido a las limitaciones de la teori\u0301a.8 Asi\u0301 como esto ocurre con la obtencio\u0301n de los datos, la interpretacio\u0301n de los mismos esta\u0301 guiada por la experiencia de los investigadores en la produccio\u0301n de los instrumentos.<\/p>\n<p>En el segundo grupo de disciplinas \u2014es decir, el de la lo\u0301gica, la filosofi\u0301a del lenguaje, la lingu\u0308i\u0301stica y los estudios del discurso\u2014, algunas de las nociones que definen el ana\u0301lisis sobre la actitud tienen ori\u0301genes ancestrales y han cobrado forma a lo largo de los siglos mediante ana\u0301lisis heteroge\u0301neos \u2014sobre todo gramaticales, reto\u0301ricos y epistemolo\u0301gicos\u2014 acerca del concepto de modo.<\/p>\n<p>La discusio\u0301n que propiamente da forma al enfoque recibe su primer impulso de Bertrand Russell, en sus indagaciones sobre el significado (1905) y sobre el conocimiento (1984 [1913]). El filo\u0301sofo brita\u0301nico buscaba construir una teori\u0301a que permitiera analizar cualquier afirmacio\u0301n a partir de las conjunciones o negaciones de lo que llamo\u0301 \u201cproposiciones ato\u0301micas\u201d: oraciones simples que fueran constatables en la realidad empi\u0301rica por medio de la observacio\u0301n. Esta teori\u0301a permitiri\u0301a establecer, por ejemplo, si la afirmacio\u0301n (16) es verdadera o no, una vez que se constate si las proposiciones (17) y (18) son ciertas o falsas:<\/p>\n<ol>\n<li>(16) \u00a0Los dos libros de qui\u0301mica esta\u0301n sobre la mesa;<\/li>\n<li>(17) \u00a0El primer libro de qui\u0301mica esta\u0301 sobre la mesa;<\/li>\n<li>(18) \u00a0El segundo libro de qui\u0301mica esta\u0301 sobre la mesa.<\/li>\n<\/ol>\n<p>8 Al respecto, ver, por ejemplo, co\u0301mo procede el Pew Research Center for the People and the Press (http:\/\/www.people-press.org\/).<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 14\">\n<div>\n<div>\n<p>Pero Russell, que era cri\u0301tico y autocri\u0301tico, muchas veces encontraba problemas que poni\u0301an en cuestio\u0301n sus propios planteamientos. Se dio cuenta de que podemos explicar la verdad o la falsedad de una construccio\u0301n como (19) cual si fuera el producto de la verdad o la falsedad de unidades ma\u0301s simples, como (20) y (21):<\/p>\n<ol>\n<li>(19) \u00a0El gato y el perro son jo\u0301venes;<\/li>\n<li>(20) \u00a0El gato es joven;<\/li>\n<li>(21) \u00a0El perro es joven.<\/li>\n<\/ol>\n<p>No obstante, tambie\u0301n advirtio\u0301 que no podemos descomponer (22) de la misma manera:<\/p>\n<p>(22) Creo que el gato es joven.<\/p>\n<p>La proposicio\u0301n (22) puede ser cierta aunque (20) sea falsa; entonces, dar cuenta del significado de afirmaciones con verbos como creer en funcio\u0301n de proposiciones ato\u0301micas verdaderas no resulta tan fa\u0301cil como explicar el significado de afirmaciones con verbos como ser. En consecuencia, el significado de verbos como creer es de naturaleza diferente al significado de verbos como ser. En la terminologi\u0301a que se ha derivado de estas consideraciones, con los primeros verbos se refieren estados mentales y con los segundos, hechos objetivos.<\/p>\n<p>Lo interesante y lo importante es observar que, de algu\u0301n modo, el significado de (22) si\u0301 depende de los significados de creer y de ser; en otras palabras, si\u0301 hay algo que vincula el estado mental y el hecho objetivo. Para tratar de esclarecer ese vi\u0301nculo, Russell propuso la nocio\u0301n de \u201cactitud<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 15\">\n<div>\n<div>\n<p>proposicional\u201d: una relacio\u0301n entre el sujeto que habla y lo que dice acerca del mundo. La afirmacio\u0301n, como la negacio\u0301n o la duda, constituye una actitud acerca de lo que dice; un compromiso con la proposicio\u0301n que se expresa. El problema para el atomismo era, entonces, dar cuenta de la combinacio\u0301n de las palabras que significan actitudes y las palabras que significan proposiciones.<\/p>\n<p>Este tipo de esclarecimiento inicial del problema de la relacio\u0301n entre el significado y la verdad ha sido de gran trascendencia para la filosofi\u0301a. Aunque no hay consenso sobre su solucio\u0301n, discutirlo ha impulsado, tanto a seguidores como a cri\u0301ticos de Russell, a indagar asuntos clave para comprender el uso del lenguaje en la actividad mental y en la interaccio\u0301n social. Un punto importante en las discusiones que han surgido es que se ha validado la concepcio\u0301n de proposicio\u0301n que expusimos en la primera seccio\u0301n (ve\u0301ase p. ***), que consiste en la asociacio\u0301n de un predicado con uno o ma\u0301s argumentos. E\u0301sta fue adoptada, aunque sin claridad suficiente, por Russell a partir de tratamientos seculares y de aportaciones de Gottlob Frege en el campo de la filosofi\u0301a de las matema\u0301ticas (1950 [1893 y1903]), y fue precisada posteriormente por John Searle a partir de sen\u0303alamientos cri\u0301ticos de Peter Strawson y John Austin.<\/p>\n<p>Strawson hizo ver que las teori\u0301as del significado y la verdad que Russell procuraba construir requeri\u0301an que se distinguiera ma\u0301s claramente entre la oracio\u0301n y lo que se dice con la oracio\u0301n (1950), porque lo que se dice puede variar conforme al contexto en el que se usa la oracio\u0301n, como ya se sen\u0303alo\u0301 en la primera seccio\u0301n. Austin (1962), por su parte, mostro\u0301 que no siempre que se emplea una oracio\u0301n se hace una afirmacio\u0301n acerca de un hecho constatable,<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 16\">\n<div>\n<div>\n<p>sino que se puede hacer tambie\u0301n una pregunta sobre el hecho o una exclamacio\u0301n, las cuales lo suponen pero no lo aseveran. Incluso la oracio\u0301n puede constituir el hecho, como cuando se le da un nombre a una persona. En otras palabras, cuando hablamos normalmente llevamos a cabo distintos tipos de actos, y una teori\u0301a del significado como la de Russell, si fuera correcta, so\u0301lo explicari\u0301a un tipo: el de las afirmaciones. Determinar que\u0301 tipo de acto se realiza depende, entre otras condiciones, de la intencio\u0301n que tiene el hablante cuando pronuncia la oracio\u0301n o \u2014deberi\u0301amos acotar nosotros\u2014 de la intencio\u0301n que es va\u0301lido atribuirle al hablante.<\/p>\n<p>Searle (1969) reu\u0301ne las aportaciones de Strawson y Austin y, en consecuencia, distingue entre la oracio\u0301n, el acto y la proposicio\u0301n. Una oracio\u0301n contiene elementos que expresan intenciones y que le dan la fuerza de acto, adema\u0301s de elementos que expresan argumentos y predicados y que le dan cara\u0301cter de formulacio\u0301n proposicional. Entonces, podemos ver las intenciones de Austin y Searle como una extensio\u0301n de las actitudes de Russell. Junto con la teori\u0301a patrimonial del modo, e\u0301ste es uno de los sustratos de la concepcio\u0301n lingu\u0308i\u0301stica contempora\u0301nea de modalidad, que tiene su impulso inicial en los an\u0303os setenta y ochenta del siglo XX, como se puede ver en la obra del sema\u0301ntico John Lyons (1977; 1981). Vistos asi\u0301 los asuntos en cuestio\u0301n, habri\u0301a que mantener claras las distinciones, primero, entre actitud y modalidad y, luego, entre modalidad y modo. La actitud es un estado del hablante, mientras que la modalidad es un conjunto de recursos de la lengua que, conjugados, expresan la<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 17\">\n<div>\n<div>\n<p>actitud, y el modo solamente uno de esos recursos (el cual reside en la conjugacio\u0301n de los verbos).<\/p>\n<p>Cada vez es ma\u0301s aceptado que la organizacio\u0301n del discurso como tal contribuye tambie\u0301n a la identificacio\u0301n de las actitudes del autor; es decir, que la expresio\u0301n de estas no depende so\u0301lo de las propiedades gramaticales de las oraciones. Por ejemplo, si a un hecho se le da la condicio\u0301n de consumado, luego aparece el conector por y despue\u0301s sigue una frase que hace referencia a una accio\u0301n, se entendera\u0301 que para el hablante la accio\u0301n es la causa, y que no duda de ello, aunque la frase no venga acompan\u0303ada de ningu\u0301n verbo conjugado, y no haya, por lo tanto, modo alguno. En este caso, hay un cara\u0301cter afirmativo que se transmite de la descripcio\u0301n del efecto a la expresio\u0301n de la causa. Ma\u0301s au\u0301n, las actitudes pueden ser ta\u0301citas, asumirse por el contexto, estar expresadas por la entonacio\u0301n o encontrarse sugeridas por gestos y ademanes. Por ejemplo, la frase (23) podri\u0301a ser empleada, por ejemplo, despue\u0301s de (24), para solicitar la ubicacio\u0301n de un producto al dependiente de un supermercado y, despue\u0301s de (25), para responder la pregunta de un amigo:<\/p>\n<ol>\n<li>(23) \u00a0Y tambie\u0301n los cereales;<\/li>\n<li>(24) \u00a0Queri\u0301a preguntarle do\u0301nde se encuentran las salsas;<\/li>\n<li>(25) \u00a0\u00bfEsta\u0301n caras las frutas aqui\u0301?<\/li>\n<\/ol>\n<p>Si se mantiene la distincio\u0301n entre actitud y modalidad, es relativamente<\/p>\n<p>sencillo explicar que los recursos empleados en (23) permiten expresar distintas actitudes o, incluso, que e\u0301stas se dan a conocer au\u0301n si divergen de lo que estos recursos significan cano\u0301nicamente. Pero si se equiparan la actitud y la<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 18\">\n<div>\n<div>\n<p>modalidad, resulta caprichoso decidir a que\u0301 modalidad corresponde la frase 23, si a la interrogativa (en cuyo caso se pregunta por la ubicacio\u0301n de los cereales) o a la afirmativa (en cuyo caso es respuesta a la pregunta de 25). El problema es mayor si se confunden la modalidad y el modo, como ocurre en algunas clasificaciones que postulan los modos condicional, negativo, optativo, potencial o interrogativo, adema\u0301s del indicativo, el subjuntivo y el imperativo9.<\/p>\n<p>En cuanto al problema de la taxonomi\u0301a de las actitudes mencionado en la seccio\u0301n anterior (ve\u0301ase p.***), se debe considerar que si se toma la modalidad so\u0301lo como gui\u0301a para elaborarla, pero e\u0301stas se categorizan en sus propios te\u0301rminos, no se buscara\u0301 una correspondencia biuni\u0301voca entre modalidades y actitudes. Entonces, las actitudes se dividira\u0301n inicialmente en un nu\u0301mero limitado de clases y, posteriormente, esas clases se subdividiri\u0301an en otras. De esta forma, el primer nivel de clasificacio\u0301n coincidiri\u0301a con el primero (tambie\u0301n) de una clasificacio\u0301n de los actos de habla, aunque esto no quiere decir que las taxonomi\u0301as de las actitudes y los actos sean paralelas, pues, por un lado, en la categorizacio\u0301n de los actos intervendri\u0301an otros elementos adema\u0301s de las actitudes imputables y, por el otro, en el discurso se pueden expresar muchos grados de actitudes cuyas diferencias no se traducen en distinciones de actos.<\/p>\n<p>9 Aunque en estudios gramaticales de los u\u0301ltimos lustros, como el de Emilio Ridruejo (1999), se mantiene la distincio\u0301n aqui\u0301 sustentada, la confusio\u0301n que se sen\u0303ala se ha extendido ma\u0301s de lo que pudiera pensarse, y se refleja, por ejemplo, en entradas actuales de la Wikipedia (http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Modo_gramatical, consultada el 30 de mayo de 2015).<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 19\">\n<div>\n<div>\n<p>Desde la perspectiva esbozada en el pa\u0301rrafo anterior, consideramos que hay tres clases ba\u0301sicas de actitudes.10 Las primeras son las actitudes que interesaron originalmente a Russell: se ubican en el espacio del conocimiento y tienden a ser denominadas como \u201cepiste\u0301micas\u201d. Una actitud episte\u0301mica es aque\u0301lla en que el hablante da a entender que\u0301 tan seguro esta\u0301 de la verdad o la falsedad de la proposicio\u0301n que formula. Las segundas son actitudes respecto a los derechos y las obligaciones relacionados con el hecho que representa la proposicio\u0301n y se denominan \u201cdeo\u0301nticas\u201d. Una actitud deo\u0301ntica es aque\u0301lla en que un hablante indica que un hecho es permitido, prohibido u obligado. Las terceras se ubican en otro espacio diferente de los anteriores y, aunque tienen diversas denominaciones, nosotros preferiri\u0301amos llamarlas simplemente \u201cvalorativas\u201d. Las actitudes de este tipo corresponden a las ocasiones en que los hablantes manifiestan si un contenido proposicional es importante o no y si es positivo o negativo. El punto es que uno puede considerar una proposicio\u0301n como verdadera o como falsa independientemente de que vea el hecho como permitido o prohibido y deseable o indeseable; es decir, se puede combinar cualquier actitud episte\u0301mica con cualquier actitud deo\u0301ntica y con cualquier actitud valorativa. En otras palabras, estamos hablando de tres dimensiones lo\u0301gicamente independientes y, por lo tanto, si las tomamos como base de la taxonomi\u0301a, e\u0301sta sera\u0301 exhaustiva y rigurosa.<\/p>\n<p>LI\u0301NEAS DE INVESTIGACIO\u0301N Y DEBATE CONTEMPORA\u0301NEO 10 Esta posicio\u0301n se basa en consideraciones expuestas en Castan\u0303os, 1997.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 20\">\n<div>\n<div>\n<p>Para las disciplinas que, como la psicologi\u0301a social, la sociologi\u0301a poli\u0301tica y la demoscopia, ven una actitud como un haz de opiniones o como un rasgo comu\u0301n de un conjunto de opiniones, el problema de la temporalidad continuara\u0301 impulsando la investigacio\u0301n, y probablemente recibira\u0301 au\u0301n mayor atencio\u0301n de la que ha tenido. Es de preverse que se buscara\u0301 entender por que\u0301 la duracio\u0301n de una respuesta no siempre corresponde a su posicio\u0301n en la jerarqui\u0301a de valores, actitudes y opiniones; por que\u0301, por ejemplo, en ocasiones, una actitud permanece, pero el valor que supuestamente la regi\u0301a cambia. Un caso ilustrativo es el de ciertos pai\u0301ses en los que se sigue apreciando el matrimonio religioso aunque la religiosidad disminuya.<\/p>\n<p>Otro problema, en parte ligado al anterior, es el de la direccio\u0301n del cambio: se desea saber cua\u0301ndo las modificaciones de las actitudes conducen a cambios de opiniones y viceversa. Se supone que de la identificacio\u0301n con un partido se sigue la preferencia por un candidato, pero en ocasiones el hecho de preferir a un candidato hace que grupos de votantes se identifiquen con su partido, de la misma manera que rechazarlo produce un distanciamiento con el partido. \u00bfDe que\u0301 depende que estas divergencias se resuelvan en un sentido o en otro?<\/p>\n<p>Tales problemas empi\u0301ricos quiza\u0301s se traduzcan en preocupaciones teo\u0301ricas, ya que en los ejemplos expuestos lo que se pone en cuestio\u0301n es la prediccio\u0301n que se desprende de las conceptualizaciones ba\u0301sicas. Si las predicciones son dudosas, se deberi\u0301an revisar las conceptualizaciones. Cabri\u0301a pensar, por ejemplo, que una opinio\u0301n no se deriva de una actitud, sino que en una opinio\u0301n se conjugan diversas actitudes sobre los distintos asuntos que<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 21\">\n<div>\n<div>\n<p>esta\u0301n en juego en el enunciado. Luego, habri\u0301a que pensar en un modelo de redes que sustituyera el de la pira\u0301mide.<\/p>\n<p>Para indicar la posible direccio\u0301n de la investigacio\u0301n futura en las disciplinas que, como la filosofi\u0301a y la lingu\u0308i\u0301stica, adoptan un enfoque como el segundo (tratado en las primeras secciones de este arti\u0301culo), es decir, que distinguen entre el contenido proposicional de un enunciado y la relacio\u0301n de su autor con ese contenido, seri\u0301a u\u0301til identificar dos problemas que tienen cierta afinidad con los anteriores. Uno de ellos es el de las actitudes impli\u0301citas. Dado que no esta\u0301n codificadas en la lengua, sino que se recuperan a partir de las estructuras discursivas que se forman con los elementos lingu\u0308i\u0301sticos y en funcio\u0301n de las condiciones en que se produce el discurso, esas actitudes no so\u0301lo se dirigen hacia el contenido proposicional, sino tambie\u0301n hacia el contexto discursivo y hacia la situacio\u0301n de enunciacio\u0301n. No tiene la misma fuerza afirmar pu\u0301blicamente que alguien ha cometido una falta que hacerlo en privado, ni postular una causalidad en un arti\u0301culo cienti\u0301fico que plantearla en una conversacio\u0301n informal, porque la afirmacio\u0301n no tiene las mismas consecuencias en unos casos que en los otros. Cuando atribuimos una actitud proposicional que no esta\u0301 marcada expli\u0301citamente, estamos suponiendo que el o la hablante asume lo que esa actitud implica para e\u0301l o ella, es decir, estamos haciendo una inferencia retrospectiva que va de los efectos a la actitud. Seri\u0301a importante, entonces, indagar co\u0301mo se relacionan las actitudes proposicionales con las actitudes discursivas y las situacionales.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 22\">\n<div>\n<div>\n<p>El otro problema es el de la imposibilidad de la para\u0301frasis total. Como la distincio\u0301n misma entre proposicio\u0301n y actitud de donde parte, la discusio\u0301n sobre la tipologi\u0301a de las actitudes se apoya en equivalencias de frases u oraciones. Los filo\u0301sofos y los lingu\u0308istas abstraen la nocio\u0301n de proposicio\u0301n cuando encuentran que en dos enunciados distintos se hace referencia a la misma entidad y se dice lo mismo de ella; asimismo, ellos ai\u0301slan la nocio\u0301n de actitud cuando ven que con dos frases diferentes un autor se compromete de una misma manera con cierta proposicio\u0301n. No obstante, nunca dos estructuras sinta\u0301cticas dicen estrictamente lo mismo; en el caso de la traduccio\u0301n, por ejemplo, siempre se minimiza o se subraya algu\u0301n punto y se an\u0303ade o se suprime algu\u0301n matiz11.<\/p>\n<p>Cuando tratamos dos frases como equivalentes, lo que hacemos es destacar lo que tienen en comu\u0301n y dejar fuera de consideracio\u0301n lo que las distingue. Asi\u0301 que, advertir que se manifiesta una actitud implica reconocer un horizonte y una jerarqui\u0301a de actitudes posibles. Ello indica que, para profundizar en el conocimiento del campo, un tema importante seri\u0301a el de la interaccio\u0301n entre las consideraciones que pertenecen a las tres dimensiones identificadas en la seccio\u0301n anterior: episte\u0301mica, deo\u0301ntica y valorativa. Parece sugerirse, por ejemplo, que el rango de opciones valorativas que importan no necesariamente es el mismo cuando hay una expectativa de que ocurra un hecho que cuando se piensa que es imposible que suceda. Asimismo, dar a un<\/p>\n<p>11 Ver nota 2 (p***).<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 23\">\n<div>\n<div>\n<p>acto el cara\u0301cter de obligacio\u0301n, en lugar de verlo como derecho, podri\u0301a modificar el grado de pertinencia que tiene juzgar si el acto existe o no.<\/p>\n<p>Al ver todos estos problemas en conjunto, cabri\u0301a imaginar que un dia\u0301logo entre los investigadores de cada uno de los enfoques seri\u0301a muy productivo. Entender co\u0301mo se conjugan las predisposiciones acerca de los diferentes elementos que se tratan en un enunciado y comprender co\u0301mo se conjugan las posturas episte\u0301micas, deo\u0301nticas y valorativas acerca de la proposicio\u0301n formulada en e\u0301l son tareas que pueden iluminarse mutuamente. Lo mismo puede decirse del cambio de valores y de la rejerarquizacio\u0301n de opciones. Sin embargo, las rutas de investigacio\u0301n asociadas a los dos enfoques han estado separadas tanto tiempo, que no podri\u0301amos calificar el dia\u0301logo que se propone como probable, sino so\u0301lo como deseable.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAFI\u0301A<\/p>\n<p>ALLPORT, Gordon W. 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