{"id":930,"date":"2015-05-25T14:10:17","date_gmt":"2015-05-25T20:10:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.discurso.info\/?p=930"},"modified":"2016-12-27T14:13:43","modified_gmt":"2016-12-27T20:13:43","slug":"acuerdo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.discurso.info\/es\/2015\/05\/25\/acuerdo\/","title":{"rendered":"Acuerdo"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<div title=\"Page 1\">\n<div>\n<div>\n<p>ACUERDO<\/p>\n<p>FERNANDO CASTAN\u0303OS ZUNO A\u0301LVARO CASO<\/p>\n<p>DEFINICIO\u0301N<br \/>\nEn el lenguaje ordinario, la palabra \u201cacuerdo\u201d tiene diversas acepciones, que pueden agruparse en torno a dos significados ba\u0301sicos. En primer lugar, denota una relacio\u0301n de afinidad o conformidad entre planteamientos. Es comu\u0301n emplearla en este sentido para sustentar una prediccio\u0301n; se dice, por ejemplo: \u201cDe acuerdo con esta informacio\u0301n, los precios van a bajar\u201d. Se utiliza, tambie\u0301n, en una especie de inferencia retrospectiva, para subrayar una evidencia contraria a un supuesto de forma que sea posible cuestionarlo: \u201cDe acuerdo con<\/p>\n<p>su idea, la mayori\u0301a deberi\u0301a haber asistido; pero vinieron pocos\u201d.<br \/>\nEn el a\u0301mbito de esa denotacio\u0301n, muchas veces se usa \u201cacuerdo\u201d para expresar la compatibilidad entre la forma en que una persona percibe un hecho o un objeto y un planteamiento acerca de este hecho u objeto, asi\u0301 como para referir la actitud episte\u0301mica de esa persona frente a dicha proposicio\u0301n. Se advierte, por ejemplo: \u201ctu testimonio esta\u0301 de acuerdo con lo que ella ha dicho\u201d, o, \u201cella esta\u0301 de acuerdo con eso\u201d, para indicar que ella considera que eso es<\/p>\n<p>verdadero.<br \/>\nComo sustitutos de la palabra en su primer significado o, mejor dicho, de<\/p>\n<p>la frase \u201cde acuerdo con\u201d, se utilizan, entre otros, los siguientes: \u201csegu\u0301n\u201d, \u201cen concordancia con\u201d y \u201cde conformidad con\u201d. Como anto\u0301nimos, se tienen: \u201cen<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 2\">\n<div>\n<div>\n<p>desacuerdo con\u201d, \u201cen discrepancia con\u201d y \u201cen contra de\u201d. Por supuesto, en ciertos contextos se puede parafrasear tanto la relacio\u0301n positiva como la negativa, por medio de conectores que indican consonancia y disonancia. Para el primer caso, tenemos, por ejemplo, adverbios de secuencia, sobre todo los que funcionan como conjunciones ilativas, como \u201cluego\u201d; para el segundo, locuciones adversativas, como \u201csin embargo\u201d.<\/p>\n<p>En segundo lugar, \u201cacuerdo\u201d tiene como significado ba\u0301sico el de resolucio\u0301n conjunta. Entre las acepciones que lo conforman se encuentra la de compromiso pactado. Se dice, por ejemplo, \u201cse pusieron de acuerdo\u201d, para indicar que se llego\u0301 a una decisio\u0301n aceptada por las partes involucradas y que, en consecuencia, cada una ha adquirido obligaciones determinadas. En tales casos suele suponerse que el resultado es producto de alguna negociacio\u0301n y pone fin a una disputa.<\/p>\n<p>Una acepcio\u0301n del segundo grupo de significados que tiene ecos del primero es la de consenso logrado. Cuando se usa la palabra en este sentido, aparece en frases como \u201calcanzaron un acuerdo\u201d. Entonces, tiende a implicarse que, adema\u0301s de la negociacio\u0301n, hubo alguna deliberacio\u0301n. Es decir, la palabra da pie para pensar que se tomaron en cuenta las razones de las partes y no so\u0301lo sus intereses.<\/p>\n<p>Es de sen\u0303alarse que el uso de la palabra \u201cacuerdo\u201d en sus acepciones cotidianas generalmente tiene implicaciones de honestidad, aunque e\u0301stas pueden variar, dependiendo de la acepcio\u0301n y del contexto de uso. Por ejemplo, si se dice que un nu\u0301mero de personas esta\u0301n de acuerdo con una observacio\u0301n<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 3\">\n<div>\n<div>\n<p>acerca de un hecho, se entiende que la palabra adquiere entonces su sentido episte\u0301mico, y que todas las personas referidas suscriben genuinamente la observacio\u0301n. Si alguna de ellas es insincera, entonces lo que describe la palabra es falso.<\/p>\n<p>Por otro lado, si por medio de la palabra se informa que dos partes han tomado una resolucio\u0301n conjunta, se implica entonces que ambas se obligan a cumplir con lo establecido en dicha resolucio\u0301n. Por supuesto, se sugiere aqui\u0301 que ambas tienen una buena opinio\u0301n acerca de la medida concertada entre las dos, pero no hay un compromiso estricto al respecto: pueden desviarse de su mejor opinio\u0301n, precisamente para alcanzar una resolucio\u0301n. Adema\u0301s, no porque alguna de las partes haya sido insincera, con respecto a la opinio\u0301n, o au\u0301n con respecto a la voluntad de asumir la obligacio\u0301n, la obligacio\u0301n deja de existir; lo que la palabra informa es cierto.<\/p>\n<p>La palabra \u201cacuerdo\u201d tambie\u0301n tiene algunos significados especializados, relacionados en distintos grados con los cotidianos o con las implicaciones de e\u0301stos. En ciertos a\u0301mbitos \u2014prototi\u0301pica pero no exclusivamente en el parlamentario y el diploma\u0301tico\u2014, designa el contenido de una resolucio\u0301n o la materia de un consenso. Tambie\u0301n puede denominarse asi\u0301 al documento en que se asientan los puntos de vista comunes a actores diversos o las responsabilidades asumidas por ellos en un proceso. Cuando esto ocurre, es comu\u0301n que la palabra, en singular o en plural, vaya acompan\u0303ada del nombre del lugar en el que se firma el documento, y la frase resultante se convierta en el ti\u0301tulo del mismo, como en el caso de \u201clos Acuerdos de Yalta\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 4\">\n<div>\n<div>\n<p>\u201cAcuerdo\u201d se usa tambie\u0301n para nombrar la disposicio\u0301n de una autoridad colegiada o de un funcionario de alto rango en el Estado, en una asociacio\u0301n privada o en una organizacio\u0301n civil. Aqui\u0301, lo importante es que la decisio\u0301n es vinculante para otros: estipula un curso de accio\u0301n o define un conjunto de derechos y cometidos. En otras palabras, tiene el cara\u0301cter de mandato o de precepto.<\/p>\n<p>Quiza\u0301 por derivacio\u0301n de esos significados especializados, aunque ya con cierta distancia de los usos ordinarios, en el medio gubernamental se llama \u201cacuerdo\u201d a la reunio\u0301n perio\u0301dica entre un funcionario y su superior. Se espera que en cada ocasio\u0301n e\u0301ste apruebe o dicte objetivos y li\u0301neas de trabajo, de modo que el primero se sujete a ellos. En este sentido, se dice \u201cman\u0303ana tengo acuerdo\u201d y \u201cvoy a mi acuerdo\u201d.<\/p>\n<p>Entre los expertos en estudios de opinio\u0301n surgio\u0301, hace no ma\u0301s de veinte an\u0303os, otra acepcio\u0301n que ha sido retomada en ocasiones por conductores de radio y televisio\u0301n; e\u0301sta es la de \u201ccalificacio\u0301n del desempen\u0303o presidencial\u201d. Cuando se le da ese sentido, por \u201cel acuerdo\u201d, se entiende la respuesta promedio \u2014en una escala cualitativa o nume\u0301rica\u2014 a preguntas como la siguiente: \u201c\u00bfQue\u0301 tan de acuerdo o en desacuerdo esta\u0301 usted con la forma en que gobierna el presidente?\u201d<\/p>\n<p>HISTORIA, TEORI\u0301A Y CRI\u0301TICA<br \/>\nAunque la palabra \u201cacuerdo\u201d no es en el mundo acade\u0301mico un vocablo te\u0301cnico, tiene algunas de las propiedades de los te\u0301rminos cienti\u0301ficos. No es objeto de<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 5\">\n<div>\n<div>\n<p>definiciones formales y no ha sido materia de controversias importantes; sin embargo, tiene poca variabilidad y se le trata con cuidado considerable.<\/p>\n<p>En la filosofi\u0301a y en la lingu\u0308i\u0301stica, se tiende a emplear la palabra en un sentido episte\u0301mico vinculado con la relacio\u0301n de afinidad o conformidad entre planteamientos de la que habla\u0301bamos al principio, aunque ma\u0301s preciso. Generalmente, cuando se dice que dos ideas esta\u0301n de acuerdo, se implica que una se puede inferir de la otra siguiendo las reglas de la lo\u0301gica, o bien que las dos son compatibles y que ambas seri\u0301an una consecuencia natural de supuestos va\u0301lidos.1 Tambie\u0301n se puede entender que una de las ideas es ana\u0301loga de la otra y, entonces, se pueden poner en correspondencia los elementos de una y otra. Por lo tanto, usar la palabra en este sentido supone que se han examinado y juzgado las ideas con cierto detenimiento, como en el siguiente ejemplo: \u201cEsencialmente de acuerdo con el comite\u0301 de vecinos, el ingeniero piensa que si\u0301 se puede reparar el puente\u201d.<\/p>\n<p>En la sociologi\u0301a poli\u0301tica y la historia poli\u0301tica, \u201cacuerdo\u201d tiene una acepcio\u0301n muy similar a la diploma\u0301tica especializada: hace referencia al pronunciamiento de dos o ma\u0301s actores.2 Aqui\u0301 se subraya que quienes lo suscriben quedan sujetos a la sancio\u0301n mutua y, sobre todo, son agentes de responsabilidad pu\u0301blica. Visto asi\u0301 un acuerdo, son materia de juicio, primero, el proceso que conduce a la resolucio\u0301n y, luego, el contenido de la misma; pero lo es tambie\u0301n,<\/p>\n<p>1 Quiza\u0301 el uso precursor de la palabra en estos sentidos sea el de John Locke cuando la emplea para definir el conocimiento (ver el capi\u0301tulo I del libro IV de su Ensayo sobre el entendimiento humano, 1609 [2009]).<br \/>\n2 Ver, por ejemplo, co\u0301mo emplea Marwick (1964) la palabra.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 6\">\n<div>\n<div>\n<p>posteriormente, el comportamiento de las partes en relacio\u0301n con el objeto del acuerdo.<\/p>\n<p>Por una parte, el actor poli\u0301tico que procura y logra un acuerdo legi\u0301timo es encomiable; el que no lo consigue es decepcionante; el que busca uno ilegi\u0301timo es despreciable. Por otra parte, cuando el acuerdo es legi\u0301timo, quien lo honra merece la confianza de sus pares, y quien lo incumple ve disminuidas sus posibilidades de entablar uno posterior. Ahora bien, la opinio\u0301n de la ciudadani\u0301a es tanto o ma\u0301s importante que la inclinacio\u0301n de los actores poli\u0301ticos para emprender iniciativas conjuntas. En el paradigma ideal, el actor que cumpla con lo estipulado recibira\u0301 el apoyo de los votantes; el que no, su rechazo.<\/p>\n<p>Como podri\u0301a suponerse, ese sentido de la palabra \u201cacuerdo\u201d es muy cercano a algunas nociones clave en el pensamiento sociolo\u0301gico, como las de pacto y contrato. Al igual que e\u0301stas, el te\u0301rmino que nos concierne se utiliza cuando se piensa que la coordinacio\u0301n y la cohesio\u0301n de los grupos dependen, en buena medida, de las normas que adoptan, aunque, a diferencia de ellas, sugiere que la o\u0301ptica desde la cual se ven las cosas es tambie\u0301n importante. Como \u201cpacto\u201d, el \u201cacuerdo\u201d pone en el telo\u0301n de fondo los intereses de los actores; pero, como \u201ccontrato\u201d, da prominencia a la posible sancio\u0301n por incumplimiento. En comparacio\u0301n con ambos, el pacto y el contrato \u2014que pueden ser ta\u0301citos o evidentes, haber sido creados por los signatarios o ser de antemano constitutivos del orden social\u2014 el acuerdo casi siempre se manifiesta con claridad y se toma en un momento dado. Por tales razones, hay contextos en los<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 7\">\n<div>\n<div>\n<p>que las tres palabras son intercambiables y otros en que sus peculiaridades cuentan.3<\/p>\n<p>Au\u0301n considerando esas sutilezas, comprender que\u0301 es un acuerdo no ha sido un problema acade\u0301mico, propiamente, y no hay un campo de investigacio\u0301n teo\u0301rica dedicado al acuerdo. Las a\u0301reas de estudios empi\u0301ricos y aplicados en las que e\u0301ste es un tema importante tienden, por lo tanto, a ser de cara\u0301cter interdisciplinario y se concentran, bien en las condiciones que producen y mantienen acuerdos, bien en los efectos de ellos. De dichas a\u0301reas, la principal es, quiza\u0301, la de la resolucio\u0301n de conflictos, que en las u\u0301ltimas de\u0301cadas se ha abocado sobre todo a caracterizar el papel de los mediadores en la obtencio\u0301n de acuerdos y a identificar las mejores estrategias para lograrlos.4 Otra que ha recibido atencio\u0301n considerable es la de las relaciones corporativas, donde se ha visto que los acuerdos modifican las posibilidades de representacio\u0301n de intereses y pueden reducir las inequidades en los procesos de decisio\u0301n.5<\/p>\n<p>LI\u0301NEAS DE INVESTIGACIO\u0301N Y DEBATE CONTEMPORA\u0301NEO<br \/>\nEs de esperarse que la investigacio\u0301n aplicada cobre au\u0301n mayor impulso en los pro\u0301ximos lustros y que se especialice en funcio\u0301n de los a\u0301mbitos y las materias de los acuerdos. Ya se observan tendencias ma\u0301s o menos claras en varios terrenos, como el de la terminacio\u0301n de confrontaciones armadas y el de la separacio\u0301n matrimonial.<\/p>\n<p>3 Ambas condiciones pueden apreciarse en Biddle et al., 2000.<br \/>\n4 Ver, por ejemplo, Kressel y Pruit, 1985, o Wallensteen y Sollenberg, 1997. 5 Ver, por ejemplo, Schmitter, 1992.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 8\">\n<div>\n<div>\n<p>Algunos de esos estudios esta\u0301n conduciendo a la elaboracio\u0301n de modelos sobre el cambio en las posiciones de los actores involucrados en un conflicto, los cuales tienen pretensiones de rigor anali\u0301tico y de sustento empi\u0301rico. Son de intere\u0301s especial los que buscan captar las relaciones entre los marcos de compresio\u0301n y las formas de entablar acuerdos.6<\/p>\n<p>Es probable que en el campo de los estudios parlamentarios se desarrolle uno de tales terrenos especializados. Aunque no puede preverse si sera\u0301 en dia\u0301logo con los otros campos ya mencionados o independientemente de ellos, si\u0301 puede anticiparse que respondera\u0301 a la motivacio\u0301n de mejorar la toma de decisiones en contextos de gobiernos divididos.7 Probablemente sera\u0301 promovido en parte tambie\u0301n por la investigacio\u0301n sobre la deliberacio\u0301n, que a su vez recibe impulso acade\u0301mico de los estudios sobre el discurso y sobre la democracia.<\/p>\n<p>La deliberacio\u0301n propicia la identificacio\u0301n de premisas comunes y, por consiguiente, confiere legitimidad a los consensos, au\u0301n entre quienes representan identidades e intereses confrontados. Adema\u0301s, en una democracia, las decisiones basadas en la deliberacio\u0301n conllevan, por ese solo hecho, la obligacio\u0301n de cumplirlas. En otras palabras, el acuerdo esta\u0301 impli\u0301cito en ellas y, si se hace expli\u0301cito, adquiere la mayor fuerza posible.<\/p>\n<p>6 Ver Thompson, Neale y Marwan, 2004.<br \/>\n7 Varios libros publicados recientemente en nuestro pai\u0301s reflejan esta preocupacio\u0301n. Ver, por ejemplo, Herna\u0301ndez, del Tronco y Merino, 2009.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 9\">\n<div>\n<div>\n<p>BIBLIOGRAFI\u0301A<\/p>\n<p>BIDDLE, Jesse, Vedat MILOR, Juan Manuel ORTEGA RIQUELME, Andrew STONE (2000), Consultative Mechanisms in Mexico, Washington: The World Bank (PSD Occasional Paper, 39).<\/p>\n<p>HERNA\u0301NDEZ ESTRADA, Mara, Jose\u0301 DEL TRONCO, Jose\u0301 MERINO (2009), \u201cMejores pra\u0301cticas en negociacio\u0301n y deliberacio\u0301n. Reflexio\u0301n final y lecciones aprendidas\u201d, en Un congreso sin mayori\u0301as, Me\u0301xico: Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales y Centro de Colaboracio\u0301n Ci\u0301vica, pp. 357-386.<\/p>\n<p>KRESSEL, Kenneth y Dean G. PRUITT (1985), \u201cThemes in the Mediation of Social Conflict\u201d, Journal of Social Issues, vol. 41, nu\u0301m. 2, pp. 179-198. LOCKE, John (2009 [1609]), An Essay Concerning Human Understanding,<\/p>\n<p>recopilado en Works of John Locke, edicio\u0301n Kindle de Amazon Books. MARWICK, Arthur (1964), \u201cMiddle Opinion in the Thirties: Planning, Progress and Political \u2018Agreement\u2019\u201d, The English Historical Review, vol. 79, nu\u0301m.<\/p>\n<p>311, pp. 285-298.<br \/>\nSCHMITTER, Philippe C. (1992), \u201cCorporatismo (corporativismo)\u201d, en Matilde<\/p>\n<p>Luna y Ricardo Pozas (eds.), Relaciones corporativas en un peri\u0301odo de transicio\u0301n, Me\u0301xico: Universidad Nacional Auto\u0301noma de Me\u0301xico, Instituto de Investigaciones Sociales, pp. 1-21.<\/p>\n<p>THOMPSON, Leigh, Margaret NEALE y Marwan SINACEUR (2004), \u201cThe Evolution of Cognition and Biases in Negotiation Research: an Examination of Cognition, Social Perception, Motivation, and Emotion\u201d, en Michele J. Gelfand y Jeanne M. Brett (eds.), The Handbook of Negotiation and Culture, Stanford, California: Stanford University Press, pp. 7-44.<\/p>\n<p>WALLENSTEEN, Peter y SOLLENBERG, Margareta (1997), \u201cArmed Conflicts, Conflict Termination and Peace Agreements, 1989-96\u201d, Journal of Peace Research, vol. 34, nu\u0301m. 3, pp. 339-358.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ACUERDO FERNANDO CASTAN\u0303OS ZUNO A\u0301LVARO CASO DEFINICIO\u0301N En el lenguaje ordinario, la palabra \u201cacuerdo\u201d tiene diversas acepciones, que pueden agruparse en torno a dos significados ba\u0301sicos. En primer lugar, denota una relacio\u0301n de afinidad o conformidad entre planteamientos. 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