{"id":934,"date":"2015-06-18T14:15:38","date_gmt":"2015-06-18T20:15:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.discurso.info\/?p=934"},"modified":"2016-12-27T14:16:46","modified_gmt":"2016-12-27T20:16:46","slug":"deliberaci%c3%b3n","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.discurso.info\/es\/2015\/06\/18\/deliberaci%c3%b3n\/","title":{"rendered":"Deliberaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<div title=\"Page 1\">\n<div>\n<div>\n<p>DELIBERACIO\u0301N FERNANDO CASTAN\u0303OS<\/p>\n<p>DEFINICIO\u0301N<\/p>\n<p>En su significado ma\u0301s ba\u0301sico, es decir, el que se registra en los diccionarios generales, el sustantivo deliberacio\u0301n denota el acto de deliberar, verbo que se refiere a ponderar los pros y los contras de una decisio\u0301n posible (DEUM, 1996: \u201cDeliberar\u201d, y DRAE, 1992: \u201cDeliberar\u201d). En ese tipo de obras de consulta, cuando se ofrece un ejemplo de deliberacio\u0301n, tiende a mencionarse la consideracio\u0301n que hace un jurado de los me\u0301ritos de distintas posiciones acerca de un caso antes de resolver. Si una de tales obras dispone de espacio suficiente, probablemente incluira\u0301 entre las caracteri\u0301sticas de la deliberacio\u0301n, la consideracio\u0301n pausada y cuidadosa de motivos o razones.<\/p>\n<p>El concepto se emplea en varios sentidos en el a\u0301mbito acade\u0301mico. En su acepcio\u0301n ma\u0301s comu\u0301n, que es la que nos concierne aqui\u0301, denota una clase de discursos que atan\u0303en a una colectividad y que tienen lugar, por ejemplo, en la vida poli\u0301tica de una nacio\u0301n. No es pertinente definir esa clase como una categori\u0301a que reu\u0301na un conjunto de rasgos suficientes y necesarios, es decir,<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 2\">\n<div>\n<div>\n<p>propios de todos sus miembros. Su definicio\u0301n, ma\u0301s bien, ha de registrar las propiedades del prototipo de tales discursos. Cualquiera de ellos se parecera\u0301 a ese prototipo en un nu\u0301mero de atributos, pero no todos compartira\u0301n los mismos atributos.<\/p>\n<p>Entendida asi\u0301 la deliberacio\u0301n, como un prototipo de una clase de discursos, se define por las siguientes propiedades (Caso y Castan\u0303os, 2009):<\/p>\n<p>1. Es parte de un proceso de decisio\u0301n acerca de una medida o una poli\u0301tica. 2. Tiene como objetivos:<\/p>\n<p>a. estimar la factibilidad y las consecuencias de la medida, o sea, efectuar juicios episte\u0301micos acerca de ella;<\/p>\n<p>b. determinar la validez normativa de la medida, es decir, llevar a cabo juicios deo\u0301nticos sobre ella;<\/p>\n<p>c. estipular que\u0301 tan deseable o indeseable es la medida, o producir juicios valorativos al respecto de ella.<\/p>\n<p>3. Supone que los tres tipos de juicios anteriormente mencionados son independientes entre si\u0301.<br \/>\n4. Incluye argumentos a favor o en contra de los juicios que se emiten.<br \/>\n5. Esta\u0301 constituida por intervenciones de dos o ma\u0301s participantes que inicialmente cuentan con distintas posiciones episte\u0301micas, normativas o valorativas sobre la medida.<\/p>\n<p>6. Supone que es legi\u0301timo argumentar a favor o en contra de cualquier posicio\u0301n acerca de la medida.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 3\">\n<div>\n<div>\n<p>7. Implica que, cuando un actor se refiere a su posicio\u0301n, reconoce la existencia de otras posiciones.<br \/>\n8. Requiere que, cuando un actor aluda a la posicio\u0301n de otro, para adherirse a ella, para oponerse a la misma o para exponer sus dudas al respecto, se refiera tambie\u0301n a las razones del otro.<\/p>\n<p>9. Supone que, en el espacio o los espacios de decisio\u0301n, el acceso a todas las posiciones pertinentes este\u0301 asegurado y regulado para garantizar la equidad.<br \/>\nPor sus primeras propiedades, la acepcio\u0301n definida se distingue de otras<\/p>\n<p>afines que pueden encontrarse en otras exposiciones acade\u0301micas. Asi\u0301, en ocasiones, el te\u0301rmino deliberacio\u0301n excluye claramente objetos de cara\u0301cter dialo\u0301gico, como el de las propiedades 1 y 5; por ejemplo, cuando ciertos autores lo utilizan para aludir a un proceso individual de razonamiento libre que conduce a un sujeto a concluir y a hacer suya una afirmacio\u0301n.1 Otras veces el te\u0301rmino implica objetivos ma\u0301s restringidos que los registrados en la propiedad 2; por ejemplo, en determinadas interacciones verbales, se emplea para designar una discusio\u0301n cienti\u0301fica que pretende dejar fuera los asuntos normativos y los valorativos de una cuestio\u0301n.<\/p>\n<p>Por las propiedades 1 y 2, la deliberacio\u0301n se distingue de la toma de decisio\u0301n misma. Puede haber un proceso de decisio\u0301n que incluya una deliberacio\u0301n colectiva y que culmine en la determinacio\u0301n de una autoridad unipersonal, y otro que comprenda una deliberacio\u0301n similar, pero que se defina 1 E\u0301sta es la manera como lo emplea Seel, 2009.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 4\">\n<div>\n<div>\n<p>por medio del voto en un o\u0301rgano de representacio\u0301n. A la inversa, tanto la decisio\u0301n singular como la colegiada pueden ser parte de procesos en que la deliberacio\u0301n carezca de importancia.<\/p>\n<p>Por la conjuncio\u0301n de las propiedades 4 y 8, la deliberacio\u0301n se distingue de otras clases de discursos que tambie\u0301n forman parte de los procesos de decisio\u0301n, pero que tienen pretensiones de validez diferentes a la pertinencia y calidad de los argumentos. La deliberacio\u0301n contrasta, por una parte, con la negociacio\u0301n, cuya validez es principalmente una funcio\u0301n de la sinceridad de las intenciones de los actores, y por otra, con la arenga y la admonicio\u0301n, que han de juzgarse en relacio\u0301n con las identidades de los actores que participan en el proceso y con las metas ulteriores de la medida que es materia de la decisio\u0301n.<\/p>\n<p>Una intervencio\u0301n discursiva de un actor dado es apreciable como deliberacio\u0301n si busca convencer a un pu\u0301blico de la verdad de sus premisas o de la consistencia lo\u0301gica de sus inferencias, o bien, si esta\u0301 dirigida a explicar por que\u0301 acepta o rechaza las premisas o las inferencias de otros actores; es decir, la intervencio\u0301n forma parte de una deliberacio\u0301n si trata propiamente de la medida en cuestio\u0301n o de enunciados que hablan acerca de e\u0301sta, y no forma parte si trata de los enunciadores o de otros temas estrictamente ajenos. Por ejemplo, una intervencio\u0301n no se evalu\u0301a como deliberacio\u0301n, o so\u0301lo se evalu\u0301a negativamente, si el actor aduce que su posicio\u0301n debe aceptarse porque es e\u0301l quien la sostiene o si descalifica los planteamientos de los otros porque provienen de ellos.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 5\">\n<div>\n<div>\n<p>Las propiedades 6, 7 y 9 suponen y subrayan que la deliberacio\u0301n ocurre entre sujetos libres e iguales. Los participantes poseen los mismos derechos de opinar en un sentido o en otro y de aceptar o no las opiniones de los dema\u0301s. En consecuencia, en la deliberacio\u0301n es legi\u0301timo cambiar de actitudes y de formas de pensar sobre el asunto en cuestio\u0301n.<\/p>\n<p>Ahora, las propiedades 7 y 8 implican una valoracio\u0301n positiva alta del examen de segundo orden, es decir, de la reflexio\u0301n sobre la reflexio\u0301n: quienes deliberan consideran importante que sea posible cuestionar co\u0301mo deliberan. Por lo tanto, el resultado de la deliberacio\u0301n es siempre provisional; las conclusiones alcanzadas se toman como las ma\u0301s razonables en su momento, pero al mismo tiempo se suscribe, expli\u0301cita o ta\u0301citamente, que puedan ser revisadas en el futuro cercano o lejano, en caso de que surjan nuevas evidencias o puntos de vista ma\u0301s agudos.<\/p>\n<p>En conjunto, todas las propiedades sen\u0303aladas orientan la deliberacio\u0301n hacia la imparcialidad: las conclusiones que ofrece un participante pudieron haber sido propuestas por otro y, no por ello, pierden o ganan validez. En otras palabras, cuando se busca una decisio\u0301n de acuerdo con los ideales deliberativos, no se intenta de entrada beneficiar ni perjudicar a nadie en particular, sino simplemente encontrar la conclusio\u0301n ma\u0301s razonable y justa. Por ende, en la conceptualizacio\u0301n mi\u0301nima citada con mayor frecuencia, propuesta por Jon Elster (2001 [1998]: 21), la deliberacio\u0301n se caracteriza por incluir argumentos por y para terceros desinteresados.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 6\">\n<div>\n<div>\n<p>De los sen\u0303alamientos anteriores, se desprende que, en una deliberacio\u0301n, las contribuciones de un participante que insiste en sostener sus puntos de vista primordialmente con base en su autoridad, sus antecedentes personales o sus objetivos ulteriores, ma\u0301s que en el valor propio de lo que plantea, pueden ser objetadas como contrarias a la actividad discursiva que les brinda sus condiciones de posibilidad. De manera similar, son potencialmente materia de impugnacio\u0301n las contribuciones que descalifican a los opositores, en lugar de refutar sus argumentos.<\/p>\n<p>Cuando se reconocen como va\u0301lidas tales impugnaciones en un o\u0301rgano de decisio\u0301n, porque se aprecia la deliberacio\u0301n, tienden a desarrollarse normas parlamentarias que aseguran el acceso de todos los miembros a la discusio\u0301n y que garantizan el respeto entre ellos, y a designarse moderadores que velan por el cumplimiento de e\u0301stas. De hecho, en ocasiones se califican los procesos como deliberativos (o no deliberativos) en funcio\u0301n de la calidad o la vigencia de tales normas.<\/p>\n<p>Por todo ello, cuando se requieren definiciones operacionales, es decir, con base en rasgos observables, debe considerarse como deliberativo un discurso en el que, al sustentar su posicio\u0301n, los participantes se refieren a las premisas de los otros.2<\/p>\n<p>HISTORIA, TEORI\u0301A Y CRI\u0301TICA<\/p>\n<p>2 Para una propuesta de indicadores de calidad deliberativa basados en tal concepcio\u0301n y en ideas afines a las expuestas en esta seccio\u0301n, ver Castan\u0303os, Labastida y Puga, 2007.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 7\">\n<div>\n<div>\n<p>El valor de la deliberacio\u0301n en los procesos de decisio\u0301n ha sido sen\u0303alado desde la Antigu\u0308edad cla\u0301sica por actores importantes de la vida social y poli\u0301tica. Ya Pericles, disci\u0301pulo de Zeno\u0301n y ma\u0301xima autoridad de Atenas en uno de sus periodos de mayor esplendor (443-429 a.C.), defendio\u0301 la discusio\u0301n seria en la asamblea de la ciudad-estado, como un rasgo esencial de su democracia, frente a quienes la consideraban un lastre que restaba eficacia al gobierno. Para e\u0301l, la deliberacio\u0301n entre ciudadanos libres implicaba la afirmacio\u0301n de su condicio\u0301n y conduci\u0301a a buenas decisiones.<\/p>\n<p>En e\u0301pocas ma\u0301s recientes, examinar en las ca\u0301maras legislativas los me\u0301ritos de una propuesta en relacio\u0301n con el bien comu\u0301n, es decir, independientemente de los intereses particulares de quienes la promueven, ha sido considerado como un proceder necesario, si a esos o\u0301rganos ha de atribuirse la representacio\u0301n general de la sociedad, y no so\u0301lo la de sectores diversos. Son notorias las intervenciones, en ese sentido, de poli\u0301ticos de diferentes orientaciones en momentos clave de la evolucio\u0301n de las democracias de Gran Bretan\u0303a, Francia y Estados Unidos.3<\/p>\n<p>No obstante, el a\u0301mbito de los estudios sobre la deliberacio\u0301n no es propiamente un campo disciplinario estructurado. Si bien, por las investigaciones de las u\u0301ltimas de\u0301cadas, podri\u0301a estimarse probable que se constituya como tal en los pro\u0301ximos lustros, no cuenta au\u0301n con prototipos de problemas que hayan sido clave para profundizar en su comprensio\u0301n, ni con<\/p>\n<p>3 Son particularmente ce\u0301lebres las intervenciones de Edmund Burke, Emmanuel-Joseph Sieye\u0300s y Roger Sherman. Al respecto, ver, por ejemplo, la introduccio\u0301n de la obra citada de Elster, 2001 [1998].<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 8\">\n<div>\n<div>\n<p>ejemplos paradigma\u0301ticos de observaciones para contrastar las predicciones generales con los hechos particulares. Se carece tambie\u0301n de modelos cano\u0301nicos para exponer los resultados de las indagaciones al respecto.<\/p>\n<p>De hecho, debe advertirse, una conceptualizacio\u0301n como la expuesta en el apartado anterior concuerda, en mayor o menor medida, con las que orientan el trabajo de los investigadores que se ocupan principalmente de la deliberacio\u0301n y con las de quienes se han interesado en ella desde las perspectivas que brindan otros temas, sobre todo, el de la democracia, pero no expresa propiamente un consenso entre los investigadores; e\u0301ste au\u0301n no existe. Entre las divergencias que pueden observarse, para algunos la toma de decisiones es parte de la deliberacio\u0301n4 y para otros, entre los que me incluyo, es importante considerar aque\u0301lla como separada de e\u0301sta.5<\/p>\n<p>Huelga decir que los esfuerzos por explicar las formas de la deliberacio\u0301n no han conducido a una teori\u0301a, en el sentido fuerte, aunque ha habido teorizaciones muy serias. Este a\u0301mbito del estudio del concepto es, ma\u0301s bien, un a\u0301rea tema\u0301tica de contornos difusos, en la que confluyen de diferentes maneras li\u0301neas de investigacio\u0301n de distintas disciplinas, las cuales se desarrollan con diversos enfoques y me\u0301todos, como se indica a continuacio\u0301n.<\/p>\n<p>El campo en que, en nuestra e\u0301poca, se llamo\u0301 inicialmente la atencio\u0301n sobre la deliberacio\u0301n, y en el que se han generado las principales aportaciones<\/p>\n<p>4 Ver, por ejemplo, Stokes, 1998, quien define la deliberacio\u0301n en funcio\u0301n de (lo que es para ella) su resultado: el cambio de preferencias.<br \/>\n5 Ver, por ejemplo, Gambetta, 1998, para quien la deliberacio\u0301n es un proceso que tiene lugar antes de tomar una decisio\u0301n.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 9\">\n<div>\n<div>\n<p>para su entendimiento, es el de la filosofi\u0301a poli\u0301tica, y los autores que ma\u0301s han contribuido a impulsar el intere\u0301s por estudiarla son Ju\u0308rgen Habermas y John Rawls.<\/p>\n<p>Representante y contestatario de la escuela cri\u0301tica de Frankfurt,6 Habermas ha hecho ver que, cuando unos seres humanos discuten para convencer, y no para engan\u0303ar o imponer, es decir, cuando deliberan, asumen normas de discusio\u0301n que suponen su reconocimiento mutuo como seres racionales, libres e iguales. Ha formulado esta tesis de distintas maneras, expli\u0301citas e impli\u0301citas, desde diferentes aproximaciones,7 y defendido que es uno de los puntos cardinales de un sistema que busca comprender la naturaleza de la responsabilidad y los fundamentos de la vida social.<\/p>\n<p>En un conjunto extenso de textos sobre temas seculares de la filosofi\u0301a y sobre grandes preocupaciones contempora\u0301neas,8 Habermas ha planteado tambie\u0301n que, si un re\u0301gimen poli\u0301tico se sustentara preeminentemente en dicho reconocimiento, las normas de la discusio\u0301n constituiri\u0301an el nu\u0301cleo de un sistema de reglas de procedimiento que expresari\u0301a en forma plena la soberani\u0301a popular. Ma\u0301s au\u0301n, en la medida en que, en su esfera pu\u0301blica, una sociedad se<\/p>\n<p>6 Los forjadores de esta escuela plantearon no so\u0301lo un rechazo a los sujetos que dieron forma al nazismo, sino tambie\u0301n una cri\u0301tica radical a lo que consideraron las condiciones culturales y lingu\u0308i\u0301sticas que lo hicieron posible. Habermas, esencialmente de acuerdo con esa orientacio\u0301n, afirmo\u0301 que la cri\u0301tica, para ser responsable, deberi\u0301a ser propositiva (y no puramente negativa, como tendi\u0301an a hacerla algunos de ellos), es decir, deberi\u0301a buscar alternativas, porque la vida segui\u0301a.<\/p>\n<p>7 Las reflexiones de este autor sobre la deliberacio\u0301n se han desarrollado a lo largo de varias de\u0301cadas, y muchas de ellas culminan en el libro Facticidad y validez (1998a), que trata tambie\u0301n otros asuntos clave para la filosofi\u0301a poli\u0301tica.<br \/>\n8 Ver, por ejemplo, The inclusion of the other (1998b).<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 10\">\n<div>\n<div>\n<p>acerque a tal ideal de racionalidad e igualdad discursivas, las normas especi\u0301ficas de la discusio\u0301n propiciara\u0301n el desarrollo del sistema general.<\/p>\n<p>La filosofi\u0301a de Habermas no es de lectura fa\u0301cil. No obstante, ha atrai\u0301do a muchos lectores, ha recibido el reconocimiento de sectores amplios y ha ejercido una influencia considerable en espacios diversos. Ello se debe, en buena medida, a que su trabajo, adema\u0301s de ser de alta calidad acade\u0301mica, ha abierto, a la vez, vi\u0301as de reflexio\u0301n y perspectivas de accio\u0301n sobre asuntos de importancia para intelectuales y poli\u0301ticos. Por ejemplo, ha mostrado que la vitalidad de una democracia esta\u0301 asociada con el grado de posibilidad que tiene de transformar las ideas que circulen en su seno, y ese grado depende del vigor de la deliberacio\u0301n pu\u0301blica.<\/p>\n<p>Por su parte, Rawls9 sostiene que la estabilidad democra\u0301tica se funda en la justicia, entendida como equidad e imparcialidad. Ya que un re\u0301gimen democra\u0301tico garantiza los derechos y las oportunidades para todos, independientemente de su origen social y sus creencias, una mayori\u0301a suficiente lo preferira\u0301, en la pra\u0301ctica, a otros. Adema\u0301s, se puede argumentar que es preferible a cualquier otro, por cuestio\u0301n de principios. Por lo tanto, en una democracia deberi\u0301an preservarse las reglas constitucionales que encarnan la garanti\u0301a de imparcialidad, y deberi\u0301a ser posible sustituirlas so\u0301lo por otras que tambie\u0301n la exprese.<\/p>\n<p>Para Rawls, un arreglo constitucional democra\u0301tico que cimiente la justicia identificara\u0301 las normas morales comunes entre personas con visiones del 9 Ver, sobre todo, Political liberalism, 1993.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 11\">\n<div>\n<div>\n<p>mundo y e\u0301ticas diversas. Adema\u0301s de incluir estas normas, el arreglo establecera\u0301 la exigencia autorreferencial de la consistencia juri\u0301dica: estipulara\u0301 que se deben evitar las contradicciones en la constitucio\u0301n y entre las dema\u0301s leyes y la constitucio\u0301n. Cuando las instituciones legislativas y judiciales de un re\u0301gimen esta\u0301n disen\u0303adas para responder a esa comunidad de normas y procurar el cumplimiento de tal exigencia, las leyes tendera\u0301n a ser justas porque la discusio\u0301n final sobre las leyes tendera\u0301 a ser recta. Podri\u0301amos resumir los planteamientos de este filo\u0301sofo de este modo: si la democracia cuida la deliberacio\u0301n, la deliberacio\u0301n cuidara\u0301 la democracia.<\/p>\n<p>Entre Habermas y Rawls hay convergencias importantes. Para ambos, el desarrollo de la democracia supone que la esfera pu\u0301blica de lo poli\u0301tico esta\u0301 diferenciada de otras esferas de la vida social, es decir, que posee sus co\u0301digos propios y no se subordina a los objetivos que se persiguen en las dema\u0301s esferas. Reci\u0301procamente, el ejercicio de la democracia fortalece la independencia de esa esfera (la pu\u0301blica).<\/p>\n<p>Sin embargo, entre ambos autores hay tambie\u0301n divergencias. Una, de consecuencias mayores, es que para Habermas las comunicaciones que tienen lugar en las universidades, los espacios de la sociedad civil y los medios son parte de la esfera pu\u0301blica, mientras que para Rawls e\u0301sta se restringe a los foros oficiales de los poderes del estado, como lo sen\u0303ala McCarthy (1994). Otra de ellas es que, si para Rawls la deliberacio\u0301n democra\u0301tica se funda en un consenso de las culturas de una sociedad, en una interseccio\u0301n de sus diferentes conjuntos de ideales normativos, Habermas busca derivar una e\u0301tica universal del<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 12\">\n<div>\n<div>\n<p>discurso a partir de sus condiciones empi\u0301ricas de posibilidad, que sea independiente de las culturas de los hablantes.<\/p>\n<p>LI\u0301NEAS DE INVESTIGACIO\u0301N Y DEBATE CONTEMPORA\u0301NEO<br \/>\nLas afinidades y las diferencias entre Habermas y Rawls han sido debatidas en diversas formas, y de los debates han surgido temas que han atrai\u0301do a estudiosos de la ciencia poli\u0301tica y de la sociologi\u0301a poli\u0301tica, campos en que se desarrolla actualmente la mayor parte de la investigacio\u0301n sobre la deliberacio\u0301n. De ellos \u2014cabe prever\u2014 resultara\u0301 una especializacio\u0301n y, por ende, una divisio\u0301n del a\u0301rea, en tres suba\u0301reas: una dedicada a los asuntos teo\u0301ricos, y otras dos, a las cuestiones empi\u0301ricas, que tratara\u0301n, respectivamente, las condiciones externas de la deliberacio\u0301n y su re\u0301gimen interno. Con seguridad, se conformara\u0301 tambie\u0301n como un terreno especializado, un cuarto dominio de investigacio\u0301n, e\u0301ste de cara\u0301cter aplicado, en torno a temas que recientemente han atrai\u0301do atencio\u0301n considerable: el disen\u0303o de espacios de deliberacio\u0301n.<\/p>\n<p>En el plano teo\u0301rico, la agenda contempora\u0301nea de investigacio\u0301n del campo se definira\u0301 probablemente a partir del siguiente problema: explicar cua\u0301ndo y co\u0301mo la deliberacio\u0301n hace posibles decisiones que, en su ausencia, son inalcanzables, y cua\u0301ndo y por que\u0301 pospone decisiones que podri\u0301an tomarse sin deliberar. Adema\u0301s de que la temporalidad del proceso de decisiones ha sido, desde la Antigu\u0308edad cla\u0301sica, un tema clave en las discusiones a favor o en contra de la deliberacio\u0301n, el efecto de e\u0301sta \u2014con su nombre o con otros\u2014 aparece en preguntas contempora\u0301neas sobre la transicio\u0301n de fases o estados en una comunidad, formuladas inclusive desde perspectivas que hasta hace poco<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 13\">\n<div>\n<div>\n<p>no tomaban en cuenta las modalidades de interaccio\u0301n comunicativa, como la teori\u0301a de la eleccio\u0301n racional10 o el institucionalismo.11<\/p>\n<p>Viendo las cosas en mayor amplitud y profundidad, se requerira\u0301 entender la relacio\u0301n entre la deliberacio\u0301n y la legitimad de las decisiones. No so\u0301lo recibe atencio\u0301n considerable la deliberacio\u0301n debido a que los rasgos ma\u0301s estudiados de la democracia \u2014como la regla de mayori\u0301a\u2014 son insuficientes para explicar por que\u0301 en ella se aceptan como va\u0301lidas decisiones con las que no se esta\u0301 de acuerdo, sino porque el problema puede verse como una extensio\u0301n de otros ancestrales que se han esclarecido al tomar en cuenta la deliberacio\u0301n, como, por ejemplo, el del origen de la obligacio\u0301n de cumplir la ley (Castan\u0303os, Caso y Morales, 2009).<\/p>\n<p>Las respuestas a ambas interrogantes, la de la posibilidad y la de la legitimidad de las decisiones, dependera\u0301n en buena medida de comparaciones entre la deliberacio\u0301n y otras interacciones discursivas, que, a su vez, estara\u0301n ordenadas en funcio\u0301n de taxonomi\u0301as de las interacciones y de subtaxonomi\u0301as de la deliberacio\u0301n, a las que ya se esta\u0301 dedicando atencio\u0301n considerable por razones afines a las expuestas aqui\u0301 (por ejemplo, Ba\u0308chtiger et al., 2010). Los desarrollos de dichas comparaciones y tales taxonomi\u0301as sera\u0301n impulsados por los trabajos empi\u0301ricos aludidos.<\/p>\n<p>Muestra un camino posible para los interesados en los temas de la primera suba\u0301rea, una investigacio\u0301n laboriosa de Ju\u0308rg Steiner y tres colegas<\/p>\n<p>10 Ve\u0301ase, por ejemplo, Austen-Smith y Feddersen, 2006. 11 Ve\u0301ase, por ejemplo, Gerring et al., 2005.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 14\">\n<div>\n<div>\n<p>suyos (2005), en la que se comparan las deliberaciones en los o\u0301rganos parlamentarios de Alemania, Estados Unidos, Gran Bretan\u0303a y Suiza. Ellos han obtenido medidas de atributos de la calidad deliberativa, como la participacio\u0301n, el grado de justificacio\u0301n y el respeto de los contrargumentos. Encuentran que las calificaciones del discurso parlamentario en esos rubros dependen de las posibilidades de veto que tiene la oposicio\u0301n, del grado de publicidad de las discusiones y, en menor medida, del cara\u0301cter parlamentario o presidencial del re\u0301gimen. Observan tambie\u0301n diferencias importantes entre las ca\u0301maras altas y las bajas.<\/p>\n<p>Considerando el contexto de la deliberacio\u0301n en un sentido ma\u0301s amplio, hay un intere\u0301s por entender cua\u0301ndo los ciudadanos participan en la discusio\u0301n pu\u0301blica de formas que se acercan al ideal deliberativo. Por ejemplo, Diana Mutz (2006) sen\u0303ala, a partir de una resen\u0303a de investigaciones propias y de otros acade\u0301micos, que en los a\u0301mbitos sociales en que hay una pluralidad de puntos de vista poli\u0301ticos, la interaccio\u0301n discursiva es potencialmente ma\u0301s rica y productiva, en principio, que en aque\u0301llos en que los puntos de vista son homoge\u0301neos, aunque en los primeros, es decir, en los diversos, si la participacio\u0301n es muy intensa, el riesgo de radicalizacio\u0301n es muy alto y, cuando e\u0301sta ocurre, deja de haber intercambios reales y exa\u0301menes genuinos de las opiniones. Dado que si no hay participacio\u0301n tampoco hay deliberacio\u0301n, ella<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 15\">\n<div>\n<div>\n<p>concluye que la conjuncio\u0301n de pluralismo y participacio\u0301n moderada es el mejor entorno para la deliberacio\u0301n.12<\/p>\n<p>La segunda suba\u0301rea empi\u0301rica se encuentra menos prefigurada que la primera, pero desde que empezaron a cobrar auge los estudios sobre la democracia deliberativa, los escritos que han tenido impacto notorio tienden a suponer o explicar los efectos del orden en que ocurren, la manera en que son moderadas y las formas en que se registran las deliberaciones que forman parte de un proceso de decisio\u0301n. Adema\u0301s de ellos, han recibido atencio\u0301n considerable, los que toman las garanti\u0301as y las restricciones de acceso a la discusio\u0301n como variables de estudio.13 Cabe ahora esperar que se sistematicen y se sometan a prueba las predicciones sobre tales condicionantes y, en general, sobre las reglas del juego de la deliberacio\u0301n.<\/p>\n<p>Enfocando los elementos y los efectos de la deliberacio\u0301n ma\u0301s de cerca, sera\u0301 importante comprender co\u0301mo interactu\u0301an distintos tipos de argumentos y en que\u0301 sentidos modifican las posiciones de los participantes.14<\/p>\n<p>Seguramente, adema\u0301s de retroalimentarse entre si\u0301, los estudios de las tres suba\u0301reas se relacionara\u0301n con los de otros campos de investigacio\u0301n del discurso, de manera especial, con los que buscan elucidar la arquitectura lingu\u0308i\u0301stica de<\/p>\n<p>12 Mutz indica que esta conclusio\u0301n es va\u0301lida para el clima social de esta e\u0301poca y dadas las habilidades comunicativas que tienen hoy la mayori\u0301a de los ciudadanos. Cabe imaginar otros casos posibles, en los que la participacio\u0301n alta pueda conjugarse con la deliberacio\u0301n de calidad. 13 Por ejemplo, en un conjunto de recomendaciones normativas sobre la elaboracio\u0301n de una constitucio\u0301n, Jon Elster plantea combinar el debate en comisiones y en el pleno de la asamblea constituyente de modo que se eviten (o se reduzcan) las concesiones injustificadas y las actuaciones espectaculares, y se privilegien la discusio\u0301n seria y la transparencia.<\/p>\n<p>14 Algunas de estas preocupaciones ya se manifiestan en trabajos de la u\u0301ltima de\u0301cada, como en Checkel, 2001.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 16\">\n<div>\n<div>\n<p>la argumentacio\u0301n.15 Asimismo, se vera\u0301n impulsados por el desarrollo de iniciativas deliberativas pra\u0301cticas. En las u\u0301ltimas dos de\u0301cadas, han sido promovidos por investigadores y activistas, varios foros de informacio\u0301n e intercambio de puntos de vista entre ciudadanos, funcionarios y candidatos, cuyo disen\u0303o ha incluido el registro de los acuerdos y los desacuerdos de los participantes, antes y despue\u0301s de la actividad comunicativa, con el doble propo\u0301sito de sustentar seguimientos acade\u0301micos de las razones ciudadanas y de hacer e\u0301stas presentes a los responsables de las decisiones gubernamentales.16 Asimismo, se han instituido en gobiernos locales modalidades de participacio\u0301n ciudadana que tienen caracteri\u0301sticas deliberativas.17 Ambas clases de procesos son como laboratorios que ponen en juego los elementos de las dina\u0301micas discursivas estudiadas por las ciencias sociales, y que propician el intercambio de ideas entre e\u0301stas y el mundo de la vida poli\u0301tica.18<\/p>\n<p>En suma, la deliberacio\u0301n es una interaccio\u0301n entre personas libres e iguales que se respetan y que, al confrontar sus ideas y sus evidencias, hacen referencia a las premisas de los otros. Esta\u0301 orientada a la toma de decisiones, pretende la imparcialidad y, por lo tanto, sus juicios episte\u0301micos, normativos y valorativos son auto\u0301nomos entre si\u0301 e independientes de las identidades de los<\/p>\n<p>15 En ma\u0301s de un trabajo sobre la deliberacio\u0301n o sobre la democracia deliberativa, se pueden encontrar referencias a un texto comprehensivo y, a la vez, con planteamientos de vanguardia en el campo de la argumentacio\u0301n: van Eemeren y Grootendrost, 2004.<br \/>\n16 Quiza\u0301, el esfuerzo que se ha replicado y documentado mejor es el de las llamadas encuestas deliberativas, ve\u0301ase Deliberating Polling, en cdd.stanford.edu\/polls\/docs\/summary\/.<\/p>\n<p>17 La ma\u0301s conocida y potencialmente trascendente es la de los llamados \u201cpresupuestos participativos\u201d. Para un balance del primero de ellos, el de Porto Alegre, Brasil, ver Gugliano, 2010.<br \/>\n18 Por ejemplo, ver en Fung, 2003, una sistematizacio\u0301n de tales opciones y un ana\u0301lisis de las consecuencias que tienen.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 17\">\n<div>\n<div>\n<p>participantes. Las investigaciones que se desarrollan en torno a ella, que conforman un a\u0301rea multidisciplinaria, tienden a enmarcar la observacio\u0301n de condiciones y regi\u0301menes del discurso y a vincularse con el disen\u0303o de espacios de discusio\u0301n poli\u0301tica.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAFI\u0301A<\/p>\n<p>AUSTEN-SMITH, David y Timothy FEDDERSEN (2006), \u201cDeliberation, Preference Uncertainty and Voting Rules\u201d, American Political Science Review, vol. 100, nu\u0301m. 2, pp. 209-218.<\/p>\n<p>BA\u0308CHTIGER, Andre\u0301, et al. (2010), \u201cDisentangling Diversity in Deliberative Democracy: Competing Theories, Their Blind Spots and Complementarities\u201d, The Journal of Political Philosophy, vol. 18, nu\u0301m. 1, pp. 32-63.<\/p>\n<p>CASO, A\u0301lvaro y Fernando CASTAN\u0303OS (2009), \u201cDemocracia, deliberacio\u0301n, representacio\u0301n\u201d, ponencia presentada en el VI Coloquio Anual del Seminario Acade\u0301mico Perspectiva Democra\u0301tica, \u201cLos De\u0301ficits de la Democracia\u201d, Me\u0301xico: Instituto de Investigaciones Sociales-Universidad Nacional Auto\u0301noma de Me\u0301xico, e Instituto de Investigaciones Dr. Jose\u0301 Mari\u0301a Luis Mora, 6 y 7 de octubre.<\/p>\n<p>CASTAN\u0303OS, Fernando, A\u0301lvaro CASO y Jesu\u0301s MORALES (2008), \u201cLa deliberacio\u0301n: origen de la obligacio\u0301n moral de cumplir la ley\u201d, en Julio Labastida, Fernando Castan\u0303os y Miguel Armando Lo\u0301pez Leyva (coords.), La democracia en perspectiva: consideraciones teo\u0301ricas y ana\u0301lisis de casos, Me\u0301xico: Instituto de Investigaciones Sociales-Universidad Nacional Auto\u0301noma de Me\u0301xico, pp. 17-33.<\/p>\n<p>CASTAN\u0303OS, Fernando, Julio LABASTIDA y Cristina PUGA (2007), \u201cMeasuring Mexico\u2019s Democracy: Focus on Deliberation\u201d, ponencia presentada en el XXX Congreso Internacional de la Asociacio\u0301n de Estudios Latinoamericanos (Latin American Studies Association), Montreal, 5-8 de septiembre. Texto publicado en el CD-Rom Lasa2007, de la misma asociacio\u0301n.<\/p>\n<p>CHECKEL, Jeffrey T. (2001), \u201cTaking Deliberation Seriously\u201d, Working Paper Series, vol. 14, Oslo: University of Oslo-Arena.<\/p>\n<p>DEUM: Diccionario del Espan\u0303ol Usual en Me\u0301xico (1996), Me\u0301xico: El Colegio de Me\u0301xico.<\/p>\n<p>DRAE: Diccionario de la Lengua Espan\u0303ola (1992), Madrid: Real Academia Espan\u0303ola.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 18\">\n<div>\n<div>\n<p>ELSTER, Jon, ed. (2001), La democracia deliberativa, Barcelona: Gedisa. [Edicio\u0301n original: Deliberative Democracy (1998), Cambridge: Cambridge University Press].<\/p>\n<p>FUNG, Archon (2003), \u201cRecipes for Public Spheres: Eight Institutional Design Choices and Their Consequences\u201d, The Journal of Political Philosophy, vol. 11, nu\u0301m. 3, pp. 338-367.<\/p>\n<p>GAMBETTA, Diego (1998), \u201c\u2018Claro!\u2019: An essay on discursive machismo\u201d, en Jon Elster (ed.), Deliberative Democracy, Cambridge: Cambridge University Press, pp. 19-42.<\/p>\n<p>GERRING, John, Strom C. THACKER, y Carola MORENO (2005), \u201cCentripetal Democratic Governance: A Theory and Global Enquiry\u201d, American Political Science Review, vol. 99, nu\u0301m. 4, pp. 567-581.<\/p>\n<p>GUGLIANO, Alfredo Alejandro (2010), \u201cBalance de experiencias recientes de participacio\u0301n ciudadana: la descentralizacio\u0301n participativa en Montevideo y el presupuesto participativo en Porto Alegre\u201d. Disponible en: &lt;http:\/\/biblioteca.universia.net\/html_bura\/ficha\/params\/id\/51164148.htm &gt;<\/p>\n<p>HABERMAS, Ju\u0308rgen (1998a), Facticidad y validez, Madrid: Trotta. [Primera edicio\u0301n: Faktizita\u0308t und Geltung (1992), Frankfurt, Main: Surkamp Verlag].<\/p>\n<p>_____ (1998b), The Inclusio\u0301n of the Other: Studies in Political Theory, Maldon: Polity Press. [Primera edicio\u0301n: Die Einbeziehung des anderen. Studien zur politischen Theorie (1996), Frankfurt, Main: Surkamp Verlag].<\/p>\n<p>MCCARTHY, Thomas (1994), \u201cKantian Constructivism and Reconstructivism: Rawls and Habermas in Dialogue\u201d, Ethics, vol. 105, nu\u0301m. 1, pp. 44-63.<\/p>\n<p>MUTZ, Diana C. (2006), Hearing the Other Side: Deliberative Versus Participatory Democracy, New York: Cambridge University Press.<\/p>\n<p>RAWLS, John (1993), Political Liberalism, New York: Columbia University Press.<\/p>\n<p>SEEL, Martin (2009), \u201cThe Ability to Deliberate: Elements of a Philosophy of Mind\u201d, conferencia impartida en el Instituto de Investigaciones Filoso\u0301ficas de la Universidad Nacional Auto\u0301noma de Me\u0301xico, Me\u0301xico, 1o de abril de 2009.<\/p>\n<p>STEINER, Ju\u0308rg, Andre\u0301 BA\u0308CHTIGER, Marcus SPO\u0308RNDLI y Marco R. STEENBERGEN (2005), Deliberative Politics in Action: Analyzing Parliamentary Discourse, Cambridge: Cambridge University Press.<\/p>\n<p>STOKES, Susan C. (1998), \u201cPathologies of Deliberation\u201d, en Jon Elster (ed.), Deliberative Democracy, Cambridge: Cambridge University Press, pp. 123- 138.<\/p>\n<p>VAN EEMEREN, Frans H. y Rob GROOTENDROST (2004), A Systematic Theory of Argumentation: The Pragma-Dialectical Approach, Cambridge: Cambridge University Press.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 19\">\n<div>\n<div>\n<p>\u201cWhat is Deliberative Polling?\u201d (s.f.), Center for Deliberative Democracy, Stanford University. Disponible en: &lt;cdd.stanford.edu\/polls\/docs\/summary\/&gt;.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div title=\"Page 1\">\n<div><\/div>\n<\/div>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DELIBERACIO\u0301N FERNANDO CASTAN\u0303OS DEFINICIO\u0301N En su significado ma\u0301s ba\u0301sico, es decir, el que se registra en los diccionarios generales, el sustantivo deliberacio\u0301n denota el acto de deliberar, verbo que se refiere a ponderar los pros y los contras de una decisio\u0301n posible (DEUM, 1996: \u201cDeliberar\u201d, y DRAE, 1992: \u201cDeliberar\u201d). En ese tipo de obras de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.discurso.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/934"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.discurso.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.discurso.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.discurso.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.discurso.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=934"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.discurso.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/934\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":935,"href":"https:\/\/www.discurso.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/934\/revisions\/935"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.discurso.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=934"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.discurso.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=934"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.discurso.info\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=934"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}